Hoy, el Diario de Yucatán destaca en su primera plana y en su sección de Deportes la siguiente información:
Los errores y mala fortuna a veces juegan un papel importante en el ajedrez.
Luis Ibarra Chami ayer estaba muy contento por el segundo puesto obtenido en la edición XXIV del “Carlos Torre Repetto”, pero está consciente de que pudo ser el campeón de no cometer pifias y tener mejor suerte.
“Estoy satisfecho, a pesar de no terminar como campeón. Jugué bien en el torneo y eso es bueno”, dijo Ibarra Chami, estudiante de Derecho de la Universidad Marista, quien estuvo apoyado por el rector de esa casa de estudios, Miguel Baquedano Pérez, y el coordinador deportivo, Carlos Sáenz Castillo. De hecho, jugó buen rato con la playera marista.
“Chacho”, como se le conoce, habla de su desempeño en el “Torre”. De sus malos días, recuerda la derrota sufrida en la tercera partida ante Reynaldo Vera, y la mala fortuna de la quinta ronda, en la que su rival, Uriel Capó Vidal, no se presentó.
A final de cuentas, no jugar esa partida fue un golpe demoledor “porque para efectos de buscar la norma que me falta de Gran Maestro, un triunfo por default no sirve de nada, es más, te perjudica. Si al menos allí hubiera sacado tablas…”
Pero ahora Ibarra Chami está contento e ilusionado en lo que viene. “Para lograr lo que me falta para ser Gran Maestro necesito ganarles a jugadores grandes… Espero lograrlo en el Nacional Abierto de Puebla. Yo creo que sí lo logro, siempre que siga jugando así”, comentó Ibarra, quien este año ganó oro en la Universiada Nacional y fue a la Olimpíada de Estambul, además de que está en la preselección de la Universíada Mundial de Rusia. “Será un gran año, sin duda. Hay que prepararse bien”, señaló.





