UNIVERSIDAD MARISTA DE MÉRIDA A.C.

Una formación integral

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Egresados del Diplomado en Formación Integral para Adultos Mayores, platicaron con el Diario de Yucatán en una entrevista publicada el día de hoy, sobre su experiencia como estudiantes. Compartimos a continuación lo que dijeron:

Los adultos mayores universitarios, egresados de la Universidad Marista de Mérida, no dejan de hablar de los saberes, experiencias, conocimientos y nuevas relaciones que  forjaron durante su participación en el Diplomado en Formación Humana Integral, en las generaciones 25 y 26.

Los estudios de este programa académico diseñado con distintas líneas de formación y materias educativas enfocadas al engrandecimiento social, humano y de saberes de la persona tienen motivados a los egresados María Margarita del Castillo Turlín y Teresita del Niño Jesús Fernández Guasti, de la generación 25, y a los esposos María del Carmen Pérez Jiménez y Manuel Antonio Alcocer Hernández, de la generación 26, quienes reconocen un cambio en sus personas a raíz del estudio de dicho diplomado.

Anticipan que no dejarán su “alma máter”, porque continuarán su preparación para una mejor calidad de vida con alguno de los ocho cursos que ofrece la Universidad Marista para sus egresados en este año.

Los cuatro adultos mayores, egresados del Diplomado en Formación Humana Integral, expusieron en entrevista con el Diario algunas de sus experiencias como estudiantes en esta etapa de su vida. 

“Fue una maravilla para mí. Me abrió otros panoramas. Crecí como ser humano, aprendí a convivir con otras personas, la verdad aprendí cosas nuevas que no sabía”, contó María Margarita. 

“La gimnasia cerebral, la pintura, el arte nos sirvió mucho. Fue una formación que nos hizo crecer como seres humanos y nos ayuda en la vida cotidiana, lo recomiendo ampliamente. Salí satisfecha, más de lo que pensé. Estoy contenta con esta universidad”, agregó.

El regreso a la escuela a su edad no sólo le hizo volver a su etapa de formación educativa en su infancia y juventud, sino que, contó, recibió la calidez de sus compañeros adultos mayores. 

La maestra jubilada María del Carmen Pérez Jiménez exclamó: “Fue una experiencia única. Aprendí tantas cosas sobre mi persona, cosas que nos nutrieron como clases de arte, música, historia. Fui maestra por 30 años de primaria y de secundaria en Tizimín y pensé que lo sabía todo, pero no sabía de mí”. 

“No pensaba que tuve un pasado, un presente y un futuro, que, aunque es incierto, aquí nos abrieron los ojos. Aprendí que cada persona es única e irrepetible y valoré el esfuerzo de las familias para dar una mejor calidad de vida a sus hijos”, agregó.

“Los adultos mayores que estudiamos aquí en la Marista ya no somos los de antes. Con estas clases ya no queremos quedarnos en la casa, agarrar una hamaca o un sillón para desperdiciar el tiempo. Nos enseñan a leer, a tener una mejor calidad de vida y dar un servicio al prójimo”, destacó. 

La maestra ya es promotora voluntaria del estudio del diplomado entre otras compañeras jubiladas para que continúen como agentes de cambio social.

El caso de Manuel Alcocer Hernández, ex alcalde de Tizimín, quizá es el más significativo de la transformación humana que genera el diplomado marista porque confesó que “era un hombre, no irascible, pero sí de carácter fuerte”. Ahora ve la vida de manera positiva. Aprendió a tener mejor calidad de vida y eso fue el meollo del aprendizaje por medio de todas las clases, que fueron bellas y necesarias porque logró una sensibilización interior.

Dijo que las clases formaron una raíz de amistad sólida entre los alumnos adultos mayores, que aprendieron a optimizar su tiempo en forma positiva. Ni siquiera el largo confinamiento por causa de la pandemia los desestabilizó en forma emocional, porque con lo aprendido, ahora saben manejar tiempos y espacios.

Él y su esposa ya son promotores de la educación para adultos y revelaron que se inscribirán en alguno de los ocho cursos de educación continua que ofrece la Universidad Marista a partir de septiembre próximo.

“Cuando estás en una etapa de tu vida en la que ya cumpliste con muchos de tus compromisos con la familia y el trabajo y puedes dedicarte un poco más a ti, es lindo encontrar un espacio para aprender, crecer y compartir con otras personas, conocer temas que te interesan y siempre quisiste saber, pero estuviste ocupada en otras obligaciones”, destacó Teresita del Niño Jesús Fernández.

“La Universidad Marista te da la oportunidad de esos espacios con maestros y personal que te entiende y te enseña de manera muy profesional y amigable, dejándote desarrollarte a tu ritmo y gusto, además de encontrar compañeras y compañeros que se parecen a ti y te dan la mano y el calor de su amistad, que te alientan siempre ”, expresó.  “Me encantó. Continuaré con los diferentes cursos que ofrece, siempre hay algo interesante que descubrir”.

El diplomado

El Diplomado Formación Humana Integral, que se inició en 2008, comenzará su nueva generación número 29 el jueves 26 próximo, por lo que las inscripciones ya están abiertas con el maestro Raúl Diego Rivera (celular 9991-651173 y correo rdiego@marista.edu.mx) y con Martha Rivero Lazcano (mrivero@marista.edu.mx)

Las clases

Es un plan de estudios de cuatro semestres, con clases los martes y jueves de 10 a 12 de la mañana. Por ahora son virtuales por el Covid-19, pero tradicionalmente deben ser presenciales.

Los egresados

Al día de hoy, han egresado 461 personas de este diplomado. La edad mínima para participar es de 55 años.

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