En una emotiva, fraternal ceremonia, esta mañana los colaboradores de la Universidad Marista de Mérida refrendaron su compromiso con el carisma de san Marcelino Champagnat.
En el marco de la celebración religiosa del fundador de los Hermanos Maristas, maestros, directores, administrativos e intendentes —en total, ciento cincuenta— se dieron cita en el salón de usos múltiples para conmemorar al santo.
Primero se ofreció una misa, celebrada por el capellán universitario, Pbro. Jorge Carlos Menéndez Moguel. En su homilía, el sacerdote recordó anécdotas de la canonización de Marcelino Champagnat, el 18 de abril de 1999.
Ese día, en el Vaticano, se dieron cita miles de personas para celebrar al fundador marista; personas de los cinco continentes, a quienes el legado de san Marcelino Champagnat define su vida. Entre ellos, una numerosa, entusiasta delegación yucateca destacaba.
Ahí se encontraban el hermano Pablo Hernández García, vicerrector de la Universidad Marista; Antonio Buenfil Guillermo, director de Pastoral y Desarrollo Comunitario, y los sacerdotes Menéndez Moguel y Jorge Carlos Patrón Wong, entre muchos otros. El padre «Manito» recordó las palabras del papa Juan Pablo II, quien destacó la congruencia del santo, «quien vivía lo que enseñaba».
Al final de la ceremonia, el rector Miguel Ángel Baquedano Pérez obsequió a los presentes un fistol de plata con el emblema marista, y una tarjeta en la que agradecía a todos. «Gracias por tu compromiso renovado en la misión universitaria marista; por tu servicio en el trabajo perseverante y en ambiente de familia; por tu sencillez y respeto a los valores de la institución. Gracias por ser Champagnat en el amor a María y en la construcción de una sociedad más justa, respetuosa, solidaria y responsable. Gracias por Ser para servir».
En la víspera
El viernes 5 pasado, al mediodía, los colaboradores de la Universidad Marista se unieron a los de las demás obras en Mérida, en una comida que se realizó en el Colegio Montejo, en la colonia Itzimná.
Como ya es tradición, en esa reunión se reconoció la labor de los integrantes de la familia marista. Por la Universidad, se destacó la década trabajando aquí a Mariel Gullian Klanian, Alejandro Esquivel Mimenza, Karla Amador Baranda, Dalia Rosés Manzano y José Modesto, Álvaro y José Mateo Chim Pech.
San Marcelino Champagnat falleció el 6 de junio de 1840, cuando sus hermanos religiosos estaban cantando la alabanza mariana de la Salve como inicio de la jornada, práctica que él había introducido como escudo contra todos los disturbios políticos y sociales que en la Francia convulsionada de su tiempo tuvieron él y los Hermanos Maristas que soportar.
El 29 de mayo de 1955 fue beatificado por el papa Pío XII, luego del reconocimiento de dos milagros: la curación de un cáncer terminal en una estadounidense de apellido Grondin y la curación de una meningitis mortal a favor de un joven de Madagascar llamado Renaivo. Además, se le reconoce la expansión del Instituto Marista.
El 18 de abril de 1999, el papa Juan Pablo II firmó el decreto de canonización después de reconocer como cuarto milagro la curación súbita de una histoplasmosis en favor de un hermano marista uruguayo. Como recordó hoy el capellán de nuestra Universidad, fue canonizado en una solemne eucaristía celebrada en la Plaza de San Pedro.





