Casi doscientos cobertores donaron los alumnos de la Universidad Marista de Mérida, con el fin de que personas con escasos recursos puedan hacer frente a las bajas temperaturas de esta temporada navideña.
El jueves, el equipo de pastoral, encabezado por el hermano Eduardo Brondo, e integrantes de la Comunidad de Trabajo Universitario trasladaron las cobijas a un vehículo del DIF Municipal, que por medio de su programa «Cobijón», repartirá esta ayuda a los meridanos que más lo necesitan.
Cada una de las escuelas fueron encargadas de promover la participación de los alumnos en este esfuerzo; con estrategias diferentes, los coordinadores y coordinadoras académicas motivaros a los universitarios y canalizaron lo reunido a la dirección de Pastoral y Trabajo Comunitario.





