El capitán de la empresa constructora más grande de México sostuvo el martes 4, un enriquecedor diálogo con alumnos de la Escuela de Ingeniería de la Universidad Marista de Mérida.
Alonso Quintana Kawage, director general, presidente del comité ejecutivo e integrante del consejo directivo de Empresas ICA fue el protagonista de la Cátedra Extraordinaria de Ingeniería Civil.
Este es el tercer año en el que se realiza este evento académico; los protagonistas de las cátedras anteriores fueron Oscar de Buen López Heredia, autor del libro «Estructuras de Acero. Comportamiento y Diseño, imprescindible en la formación de ingenieros, y profesor emérito de la Facultad de Ingeniería de la Unam, y Oscar González Cuevas, doctor Honoris Causa por la Uady, académico de honor de la Academia Nacional de Ingeniería y miembro honorario de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Estructural.
El director de la Escuela de Ingeniería, Alejando Esquivel Mimenza, fue el encargado de darle la bienvenida a su colega Quintana Kawage. Y qué mejor forma de hacerlo que enumerando algunas de las obras emblemáticas del gigante que dirige:
«La Ciudad Universitaria-Estadio Universitario, el estadio Azteca, el estadio Omnilife, la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, El Papalote Museo del Niño, la nueva Basílica de Guadalupe, el Palacio de los Deportes, la Presa Chicoasén, la Hidroeléctrica El Cajón, la Torre Mayor y la Línea 12 del Metro del D.F….».
Posteriormente, al tomar la palabra, en esta última, polémica obra, el catedrático extraordinario hizo una pausa; recordó que fue una de sus pruebas de fuego, por lo politizado del asunto.
La intervención del ingeniero Quintana Kawage estaba prevista como una exposición de diversos temas; sin embargo, se trasformó en un dinámico, enriquecedor intercambio entre el ejecutivo y los futuros ingenieros marista.
«El ingeniero no puede ser un simple contratista, no se puede limitar sólo a construir», aconsejó el director de Empresas ICA. «Ahora tenemos que ser gestores; debemos ser capaces de solucionar cualquier problema». Y puso como ejemplo la dinámica actual del gigante que dirige: ya no sólo construye grandes obras de infraestructura, sino que las financia y administra.
Al hablar de la diversificación de la empresa bajo su dirección, puso como ejemplo la carretera Mérida-Cancún: «Nosotros no la construimos, pero se la compramos a quienes sí lo hicieron, y ahora la gestionamos». El invitado explicó que la concesión de esa importante, transitada vía concluía en 2020, pero que gracias al nuevo ramal que va a Playa del Carmen, Empresas ICA la administrará hasta 2050.
Durante tres horas —de 3:30 a 6:30 de la tarde—, el ingeniero compartió igual anécdotas y experiencias. Una llamó mucho la atención, y se refería precisamente a la compra de la carretera a Cancún. «Uno de los doce dueños originales nos preguntó si iba a poder seguir manejando por esa carretera sin pagar… Le respondimos que con lo que le pagamos iba a poder ir y venir cincuenta veces al día y que ni lo sentiría…».
Sobre Yucatán, igual mencionó que la empresa había perdido la licitación del viaducto que se pretende construir en Progreso, y, aunque no lo dijo literalmente, sí dio a entender que Empresas ICA estaría interesada en participar en el proyecto del tren transpeninsular.
Quintana Kawage aseguró que la coyuntura actual del país requiere de ingenieros, de «muchos ingenieros», y que estos tiempos pueden ser de grandes oportunidades. Asimismo, hizo especial énfasis en las condiciones del mercado de la construcción actual, en donde empresas nacionales compiten directamente con otras de diversos países.
A esta cátedra extraordinaria también fueron invitados alumnos de la maestría en Administración de Empresas Constructoras, que fueron uno de los más animados a la hora de hacer preguntas. El ingeniero Quintana Kawage respondió a todas las dudas que se le hicieron, muchas relacionadas con el manejo diario de la empresa. Igual estuvo en el evento —que se realizó en el salón de usos múltiples «Dr. Jorge Muñoz Rubio»— el presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Yucatán, Enrique Molina Caballero.
El protagonista
El ingeniero Quintana Kawage habló de lo que hace, no sobre quién es. Según la revista «Forbes», el contacto con las grandes obras del protagonista de la tercera Cátedra Extraordinaria de Ingeniería Civil «empezó muy temprano, cuando tenía seis o siete años, a finales de los años setenta; acompañaba a su abuelo Bernardo Quintana Arrioja.
«El padre de su padre «fue uno de los 17 ingenieros de la Unam que fundaron ICA en 1947, con 100,000 pesos (algo así como 20,000 pesos actuales). C





