UNIVERSIDAD MARISTA DE MÉRIDA A.C.

Alicia Esther Rodríguez Marín: «La calidad humana de la Universidad Marista de refleja en la calidad educativa»

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Para Alicia Esther Rodríguez Marín, uno de los mayores retos de la educación actualmente es que los profesores sientan realmente una vocación; que «eduquen con amor».

Y esa precisa imagen nos recuerda a la máxima de san Marcelino Champagnat, quien sostenía que «para educar a un niño hay que amarlo». Y es que, Alicia Esther estudió parte de su primaria en la escuela Joaquín Peón. Tal vez ahí se sembró la semilla que ahora, al graduarse de la maestría en Psicología Educativa, está floreciendo.

El mismo rector, Miguel Ángel Baquedano Pérez, también recordó al fundador de la obra marista al referirse a los graduados de esta maestría, en la ceremonia académica. Ahí, invitó:

«Tú, maestro en Psicología Educativa, asume el inmenso compromiso de la formación; abrázalo, como lo hizo y nos enseñó san Marcelino Champagnat. Comparte, con generosidad, tus conocimientos, y siembra valor y bondad, civismo y compromiso… Al final, la cosecha de tu esfuerzo nos beneficiará a todos. No te pongas límites».

Alicia Esther obtuvo el mejor promedio de su generación: 96.50. Es licenciada en Psicopedagogía Integral, y trabaja, desde hace tres años, en el Sistema de Preparatorias Estatales, específicamente como orientadora educativa en la prepa de la CTM, que es la número tres estatal.

Eligió el posgrado que se imparte en la Universidad Marista de Mérida por «la calidad humana, que se ve reflejada en la calidad educativa». Antes de inscribirse, confiesa, estudió los programas de varias opciones. «Las materias curriculares de esta maestría fueron las que más me llamaron la atención».

Asegura que en este posgrado está «cien por ciento enfocado a lo que yo hago». Y su reto ahora es aterrizar lo aprendido en su diario quehacer. Y, como todos los de su profesión, se enfrenta a una realidad difícil. «Bullying», deserción escolar, jóvenes desorientados, ausencia de límites, nuevos esquemas familiares…

Sin embargo, el mayor foco rojo en los jóvenes, según Alicia Esther, está en la tecnología. Y, ojo, no está diciendo que ésta sea mala. Al contrario. Sólo que «los jóvenes no la saben utilizar, o la mal usan, para atacarse, para perderse aún más en información no verificada…».

La mejor promedio de la recién graduada promoción de la maestría en Psicología Educativa es hija de María Lucía y Jorge Abelardo, y tiene dos hermanas: Lucía, arquitecta, y Dafne, también educadora.

Podría graduarse por promedio, pero continuará trabajando en su tesis, la cual, presume, ya está muy adelantada. Aborda estrategias educativas de aprendizaje. 

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