Si a pesar de las advertencias sigues decidido a mentir en tu vida laboral, ten en cuenta que en los procesos de selección cada vez pesa más la personalidad y los valores del candidato. Son las herramientas más eficaces para valorar el encaje de cada persona en la cultura corporativa.
Evita dar como referencia el nombre de alguien que apenas conoces pero que tiene un cargo o un título importante. Quienes revisan tu currículo y están pensando en concederte una entrevista de trabajo van a comprobar ese dato, y precisamente querrán hablar con aquellas personas que hayan trabajado contigo cada día, de una forma continuada y cercana. Por supuesto, olvídate de familiares y amigos, aunque sólo sea para rellenar. Al entrevistador potencial eso no le interesa.
No mitifiques el currículo hasta el punto de mentir por él. Los reclutadores se encuentran con grandes incógnitas cuando analizan el pasado de un candidato y tratan de pronosticar su comportamiento futuro. Podría decirse aquí que los éxitos pasados en una compañía no aseguran éxitos futuros en otra. La historia anterior en otra empresa no se repite en la nueva, y por esto se dan grandes fiascos en lo que tiene que ver con la adecuación de las personas a determinados perfiles.
El conocimiento de idiomas es el engaño típico en el currículo. El nivel de cualquier lengua extranjera que reseñas siempre suele ser más alto de lo que tú mismo puedes creer. Es absurdo. Piensa que para verificar estos conocimientos se suelen hacer pruebas de nivel, y ahí caerás. Antes de la comprobación algunos candidatos ya confiesan que no saben tanto como decían. Y la entrevista inicial supone un filtro para verificar hacia qué trabajo se orienta al candidato. Las empresas exigen determinados estudios al pedir el título correspondiente, y muchos candidatos se retiran por su cuenta del proceso.
Quizá no lo sepas, pero los engaños están estudiados: la manipulación del currículo entre aquellos que optan a trabajos menos cualificados se refiere principalmente a experiencias que no se han realizado, mientras que los más cualificados faltan a la verdad en funciones y responsabilidades, básicamente.
Quizá has sido despedido de tu anterior trabajo y has omitido ese pequeño detalle en tus referencias: prepárate para discutir ese asunto en la entrevista, si es que el tema sale a colación.





