UNIVERSIDAD MARISTA DE MÉRIDA A.C.

Emprender para servir

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Jóvenes emprendedores de la Universidad Marista crean una súpernatilla para combatir la desnutrición infantil

La desnutrición y la anemia infantil es grave en Yucatán. Según los más recientes datos del Ranking Nacional de Nutrición Infantil (Ranni), la entidad ocupa el séptimo sitio de los estados con alta prevalencia de desnutrición crónica en niños menores de 5 años de edad.

Alumnos del sexto semestre de la licenciatura en Nutrición de la Universidad Marista de Mérida estudiaron los datos del Ranni e investigaciones de otros organismos. Comprobaron, además, esos índices durante trabajos comunitarios en Itzincab de Cámara.

Al inicio de este semestre, como parte de la asignatura «Análisis de alimentos», impartida por el profesor Irving Sosa Crespo, se propusieron aportar un complemento para los niños con desnutrición y anemia.

El resultado de ese trabajo es una especie de súpernatilla, con la que los alumnos maristas acaban de obtener un primer lugar nacional en el XXXI Congreso de la Asociación Mexicana de Miembros de Facultades y Escuelas de Nutrición (AMMFEN), que se realizó del 26 al 29 de abril en Puebla.

Ahí, en la categoría de «nuevo producto» presentaron sus proyectos quinientas universidades y facultades. De éstos, sólo veintinueve fueron seleccionados; dos de ellos de estudiantes de Nutrición de la Marista. Ganó el alimento llamado «Meravil».

Éste fue desarrollado por Alan Espinosa Marrón, Seelyna Guadalupe Ramos Narvaez, Lilia Guadalupe Perera Franco, Carolina Guadalupe Tamayo Ortega, Luz Denisse Barrios Mercado y Ana Laura Everardo Cortazar, todos del sexto semestre.

«Nos motivó a trabajar en este producto la situación actual de los niños», recuerda Alan Espinosa. «En sintonía con el lema de nuestra universidad, Ser para servir, queríamos contribuir a mejorar las condiciones de vida de los que menos tienen».

Los creadores explican que «Meravil» es «un producto lácteo con puré de fruta adicionada, fortificado con calcio, ácido ascórbico y un complemento polimatoso férrico y vitamina B12». Haciendo a un lado los tecnicismos, es una natilla con sabor a plátano y cacao.

Ésta, señalan, es cuatro veces más completo que cualquier otro suplemento alimentario comercial. La «Meravil», aseguran, es una alternativa que puede ayudar a combatir la desnutrición infantil. Y, además, barata. Su producción cuesta 15 pesos, cantidad que se reduciría si se hace de manera industrial.

Paso a paso
La creación de este suplemento llevó cinco meses. El primer paso, explican los universitarios, fue detectar, por medio de estudios e investigaciones ya publicados, las carencias alimentarias en los niños de Yucatán. Una vez identificadas, se comenzaron a hacer pruebas.

No sólo tenía que complementar la dieta de los pequeños; también debía saber bien. Una de las integrantes de este equipo, Ana Laura Everardo, también estudió un diplomado en Gastronomía, y bajo sus indicaciones se realizaron las primeras muestras.

Posteriormente, se realizó una primera evaluación sensorial, en los laboratorios de la Escuela de Ciencias de la Salud de la Universidad Marista. En esta prueba, conocida como «hedónica», se detectó la escala de sabores, la textura, el color, la apariencia y la consistencia del producto.

Después, se le realizó un análisis bromatológico, para determinar cel valor nutricional. En este proceso, los alumnos maristas tuvieron el apoyo de egresadas de la licenciatura en Nutrición que actualmente laboran en la Unidad Experimental Marista, la Unexmar.

La súpernatilla ya estaba lista. No sólo era sabrosa, sino que era una eficaz bomba para combatir la desnutrición y la anemia en los niños. Sólo le faltaba el nombre y la imagen. Los futuros nutriólogos eligieron el nombre «Meravil», maravilla en italiano. Y como lema, «Por una infancia maravillosa». La imagen de su creación es la un simpático mono, haciendo referencia al sabor y a sus ingredientes. Al fin y al cabo, es a los niños a los que va dirigido.

Emprendedores
Además de participar —y ganar— en el concurso de la Asociación Mexicana de Miembros de Facultades y Escuelas de Nutrición (AMMFEN), «Meravil» participa en la contienda de Jóvenes Emprendedores Sociales por Yucatán, que organiza el Instituto Yucateco de Emprendedores (IYEM), y en la del Círculo Emprendedor Marista, en el que hasta la fecha ya se inscribieron treinta iniciativas. Hay empresas nacionales interesadas en comprar y comercializar «Meravil», inscrito ya al Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, y su patente está en proceso.

«Este producto», considera el doctor Jorge Carlos Bolaños Ancona, director de la Escuela de Ciencias de la Salud de la Universidad Marista de Mérida, «es el resultado del trabajo en equipo, de la pasión y de la búsqueda de trascendencia social de nuestros alumnos». Es, asegura, la materialización de los valores maristas que aquí se imparten, ya que «busca mejorar el nivel de vida de los más necesitados».

«Frutos así», añade, «son un orgullo para nosotros… Pero también una gran responsabilidad». En el equipo formador de los emprendedores maristas que informó del alcance de «Meravil», además de los profesores Sosa Crespo y Bolaños Ancona, está integrado por María de los Angeles González Fagoaga y Pamela Méndez Menéndez, integrantes de la coordinación de la licenciatura en Nutrición.

El otro proyecto con el que la Universidad Marista de Mérida participó en el XXXI Congreso de la AMMFEN se llama «Maya Papitas», y consiste en una botana de verduras —calabaza, chayote y camote— deshidratadas. 

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