Visita la Universidad Marista de Mérida el «padre» de los centros de simulación en el país
«Impresionado». Así se definió el pionero de los centros de simulación médicos al conocer el centro de aprendizaje de la Universidad Marista de Mérida. Ahí, el viernes se impartió la conferencia magistral «Simulación y enseñanza en Medicina». El evento estuvo a cargo del doctor José Alberto García Aranda, director general del Hospital Infantil de México «Federico Gómez».
Alumnos de la licenciatura de Medicina, de la Escuela de Ciencias de la Salud, en el salón de usos múltiples «Dr. Jorge Muñoz Rubio», escucharon la platica del médico visitante, quien es el pionero de los centros de simulación en el país. La conferencia se realizó a las 12 im. Antes, el Dr. García Aranda recorrió el Centro de Simulación Médica Montagne. Ahí, fue guiado por el director de la Escuela de Ciencias de la Salud, Dr. Jorge Carlos Bolaños Ancona, y el coordinador de Medicina, Dr. Luis Méndez Trujeque.
En la visita al área de aprendizaje igual participaron los doctores Gregorio Cetina Sauri y Herbert Puga Matú y la ingeniera biomédica Joeana Cambranis Romero, quien opera los softwares de los robots. Universitarios maristas realizaron, ante el Dr. García Aranda, las simulaciones de los modernos simuladores médicos.
«Estoy realmente impresionado», declaró posteriormente el director general del Hospital Infantil de México «Federico Gómez». No sólo por los equipos, sino de las habilidades que han adquirido los alumnos de la Escuela de Ciencias de la Salud. Ante sus anfitriones, a los que se unió el rector Miguel Ángel Baquedano Pérez, el médico recordó cuando implementó en México el primer centro de simulación.
«Muchos decían que era un lujo, ya que implica un gasto considerable, tanto inicial como de mantenimiento», relató. «Sin embargo, hoy día un centro de simulación médica es indispensable, una condición urgente; no concibo una escuela de Medicina sin uno».
El doctor García Aranda, en la primera década de este siglo, implementó un novedoso programa de enseñanza asistida con simuladores corporales y computarizados en la Unam. Posteriormente, fue uno de los impulsores del Centro de Enseñanza y Certificación de Aptitudes Médicas (Cecam), mismo que adaptó posteriormente al Hospital Infantil de México para la adquisición de destrezas por los residentes médicos.
«Hoy día», apuntó, «la práctica de los residentes está muy limitada». En ocasiones, añadió, muchos estudiantes prontos a graduarse no han podido realizar intervenciones básicas, ya sea que por no ha tenido oportunidad, o por que el paciente no quiere que lo atienda alguien que aún no es médico.
Por medio de los simuladores, recalcó, los futuros profesionales pueden practicar una y otra vez, bajo la supervisión de sus mentores, las intervenciones. «Y con la ventaja de que un robot no se muere». Una de las actitudes de los alumnos maristas que más le llamó la atención al visitante fue el tacto y la deferencia con que se trata a los robots.
«Nuestro lema es Ser para servir», recordó entonces el Dr. Méndez Trujeque. «No sólo formamos a nuestros alumnos en habilidades médicas, sino también humanas». Esta explicación se dio en el marco de la exhibición de los simuladores de partos, cuando el alumno marista le presentaba a la robot a su hijo, otro dispositivo de práctica médica llamado Marcelino.
A la pregunta del director Bolaños Ancona de si había visto, en México, otro simulador que tenga forma de hospital, el doctor García Aranda dijo que no, nunca. El Centro Montagne, de la Universidad Marista de Mérida, es el único en el país que respeta la estructura de un hospital, y esto con el objetivo de que la experiencia de aprendizaje sea integral. La inversión realizada por esta universidad, reconoció el visitante, no sólo redundará en la mejor formación de sus alumnos, sino en toda la comunidad. Aquí se formarán excelentes médicos, que sin lugar a dudas impactarán de manera positiva en su entorno.
El Centro de Simulación Médica Montagne abrió sus puertas a finales de agosto del año pasado. Desde entonces, decenas de alumnos maristas han participado en sesiones de aprendizaje. Éstas han permitido incluso detectar y consolidar otro tipo de habilidades, como trabajo en equipo y liderazgo. De lo anterior se percató el doctor García Aranda, quien admiró, públicamente, el trabajo realizado por una alumna, quien lideró a sus compañeros en el simulacro de una emergencia.
La visita del Dr. García Aranda igual se realizó con el objetivo de afinar detalles para un futuro convenio entre el Hospital Infantil de México «Federico Gómez» y la Universidad Marista de Mérida.
150 historias, 150 abrazos
El doctor José Alberto García Aranda, director general del Hospital Infantil de México «Federico Gómez», pionero en centros de simulación médica en el país, es mentor de generaciones de pediatras. Entre ellos se encuentra el doctor Luis Méndez Trujeque, coordinador de la Licenciatura en Medicina de la Escuela de Ciencias de la Salud de la Universidad de Mérida.
El especialista Méndez Trujeque recordó que su antiguo mentor fue el anfitrión del papa Francisco durante el recorrido que el pontífice realizó por el Hospital Infantil de México, en enero de este año. Precisamente ahí se registró una escena que conmovió a todo el país: la pequeña Alexa Garduño Alandro, quien padece osteosarcoma, le cantó el «Ave María», de Schubert, al recién llegado del Vaticano.
«Se vio eso en la televisión», señaló el doctor García Aranda, «pero hubo mucho más». El papa argentino, dijo, confidente, quien fue su anfitrión, visitó a ciento cincuenta niños del hospital que dirige. Platicaba con los pequeños y con sus papás, los consolaba. Dejaba deshecho él igual cada cama, pero se levantada y seguía…. «Y eso fue algo extraordinario, sobre todo teniendo en cuenta la edad y la salud de Francisco; no tiene un pulmón desde joven».
El Dr. García Aranda ya había recibido a otro papa en el Hospital Infantil de México: en enero de 1979 visitó ese hospital Juan Pablo II. «Francisco no es muy afecto al protocolo», comparó. En el nosocomio mexicano siguió a su corazón, no al rígido guión de la visita. «Es un ser humano entrañable, con los pies bien plantados en la tierra».
¿Quién es?
El Dr. José Alberto García Aranda es médico cirujano egresado de la Unam. Realizó la residencia en Pediatría Médica en el Hospital Infantil de México, donde fue jefe de residentes. En el mismo hospital ha tenido los siguientes cargos: fefe de la división de enseñanza, jefe del departamento de gastroenterología y nutrición, subdirector de asistencia médica y, por segunda ocasión, la junta de gobierno del Hospital Infantil de México “Federico Gómez” lo designó para un nuevo período (2013-2019) director general.
Es investigador titular de los Institutos Nacionales de Salud.
Fue miembro del International Working Group on Persistent Diarrhoea de la Organización Mundial de la Salud (OMS); del grupo de asesores en Programas de Nutrición de la Subsecretaría de Coordinación Sectorial, de la Secretaria de Salud, y coordinador del Comité de Expertos en Gastroenterología de la Academia Mexicana de Pediatría.
Igualmente, fue integrante fundador, vicepresidente y presidente del Consejo Mexicano de Certificación en Pediatría; vicepresidente y presidente de la Asociación de Médicos del Hospital Infantil de México; vicepresidente y presidente de la Academia Mexicana de Pediatría y miembro fundador del Consejo Mexicano de Gastroenterología Pediátrica. Es integrante de la Academia Nacional de Medicina, de la American Academy of Pediatrics y la North American Society for Pediatric Gastroenterology, Hepatology and Nutrition, entre otras.





