UNIVERSIDAD MARISTA DE MÉRIDA A.C.

Nuevo y moderno monumento a Champagnat preside ya la avenida que lleva su nombre

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En su edición del día 25 de junio el  Diario de Yucatán publicó que el moderno monumento a Marcelino de Champagnat, colocado sobre la calle 60 Norte y el cruce de la avenida que lleva el nombre del santo, fue inaugurado anoche en una ceremonia que comenzó en el vestíbulo del CUM y culminó junto a la estructura de dos piezas de acero.

Una hora aproximadamente duró la ceremonia en que fueron oradores el hermano Luis Roberto González González, superior de los Hermanos Maristas y director general del CUM, la Arq. Gena Covarrubias Reyes y el alcalde César Bojorquez Zapata.

En su discurso, el hermano Luis Roberto puso de relieve la aportación educativa de la comunidad marista a Mérida en 110 años de presencia en Yucatán.

Recordó que los maristas han realizado a últimas fechas una serie de actividades para recordar el 170 aniversario del fallecimiento de su fundador. “La de hoy es una noche especial para todos los maristas, para todos los que apostamos a la educación como la mejor herramienta para transformar la sociedad en una comunidad solidaria y justa”.

Y agradeció al alcalde el apoyo que ha dado para el proyecto del monumento y a quienes idearon la obra, el arquitecto Javier Muñoz Menéndez y la escultora Beatriz Castillo Alcocer de Muñoz.

“Son más de cien años de una cercanía en salones de clase, pasillos, actividades deportivas y culturales, jornadas de solidaridad y compromiso comunitario. “En trabajos de apostolado y soñando en que nunca hay que dejar de esforzarnos por tratar de crear buenos cristianos y mejores ciudadanos”, indicó.

Después de la bienvenida por los maestros de ceremonias Carlos Avilés Ruiz y Pamela Loeza Pool, el hermano Sergio García Blackaller leyó una semblanza de Marcelino Champagnat en la que destacó la vigencia del mensaje del santo y su tenacidad para lograr objetivos.

Marcelino superó problemas personales y también de aprendizaje, recordó.

Enseguida cedió la palabra a la arquitecta Gena Covarrubias Reyes, quien es egresada de la Universidad Marista. La profesional agradeció que la casa de estudios la haya convertido en una profesional y subrayó la importancia de perseverar y persistir en la vida a ejemplo del monumento de acero.

Después se dirigió al público el superior de los religiosos y, finalmente, César Bojórquez Zapata. “El monumento que inauguramos”, señaló el alcalde, “es reflejo de la estancia de más de 100 años de la comunidad marista en nuestro Estado”, y elogió la labor constante, de gran arraigo y trabajo de la congregación.

Expresó su deseo de que la orden siga siendo una constante “que nos enriquezca a todos” y continúe forjando hombres de bien y realizando actividades altruistas en beneficio de todos.

César Bojórquez Zapata recibió un reconocimiento de la comunidad marista que consistió en una placa con un elemento de acero, característico del edificio de la universidad de la orden. Esto, en agradecimiento por su participación en los proyectos a favor de la comunidad.

El grupo de asistentes, unas 200 personas, se trasladó posteriormente al lugar donde está instalado el monumento, donde el alcalde encendió las luces que adornan la estructura.

Para terminar se ofreció un refrigerio en el vestíbulo del Centro Universitario Montejo.

Discurso del hermano  Luis Roberto González González, en la inauguración del monumento a San Marcelino, el jueves 24 de junio en la noche.

Buenas noches

Sr. Alcalde. César Bojórquez.
Contador Miguel Baquedano Rector de la Universidad Marista.
Estimados Hermanos.
Maestros, alumnos, padres de familia, amigos que nos acompañan:

El mes de junio siempre ha sido un período muy especial para los Hermanos Maristas.

En Mérida hemos vivido de manera particularmente especial este mes, con una serie de acontecimientos que han tenido la intención de recordar un aniversario más del fallecimiento de nuestro fundador Marcelino Champagnat. En esta ocasión los 170 años.

La de hoy es una noche especial para todos los maristas, para todos los que apostamos a la educación como la mejor herramienta para transformar la sociedad en una comunidad solidaria y justa.

Y es especial porque, rompiendo muros y fronteras, una sociedad acepta como parte de su conciencia urbana diaria la presencia fraterna de un educador que sembró en la razón y la Fe las columnas de un proceso integral para niños y jóvenes.

Esa visión, esa generosidad, esa congruencia la tenemos muy presente y la agradecemos ampliamente.

Marcelino Champagnat murió joven, en un período posterior a la Revolución Francesa y cuando se requería de testimonio y trascendencia.

Rodeado de retos, a sus 27 años supo plantar las semillas que hoy perduran a casi 200 años de distancia… Eso Mérida lo sabe y lo sabe muy bien.

Su frase: para educar a un niño hay que amarlo, surcó mares y su corazón sin fronteras pronto llegó a América. Aquí, hace ciento diez años, vivieron y murieron los primeros maristas en llegar a México. Primero trabajaron enseñando artes y oficios y luego sumándose al esfuerzo de las familias yucatecas en la educación de miles y miles de jóvenes.

Son más de cien años de una cercanía en salones de clase, pasillos, actividades deportivas y culturales, jornadas de solidaridad y compromiso comunitario.

En trabajos de apostolado y soñando en que nunca hay que dejar de esforzarnos por tratar de crear buenos cristianos y mejores ciudadanos.

Decenas de Hermanos Maristas han estado con ustedes. Primero de riguroso traje y corbata… Luego de guayabera… y ahora igual que miles de jóvenes y profesionales meridanos.

Junto a ellos, en un proceso compartido de sueños y responsabilidades, miles de laicos maristas se suman hoy a un relanzamiento del proyecto marista por todo el mundo… Lo que está pasando aquí en Mérida lo demuestra… Una buena muestra del marista moderno es el marista yucateco.

Hace apenas unos meses concluyó nuestro Capítulo General en Roma, convocado para evaluar y proyectar… Para actualizar las herramientas y las ilusiones que nos motivan a seguir apostándole a las nuevas generaciones, para redescubrir cuál es la misión Marista en el mundo de hoy.

El eje de la reflexión siempre fue la encomienda de Marcelino: hay que ser para servir.

Y como testimonio de que estamos comprometidos con la educación, los maristas yucatecos recordamos este año tantos festejos por Champagnat redoblando esfuerzos en nuestros salones de clase, pero también sembrando el compromiso social que lleva a buscar una sociedad más justa…. En este año  implantamos antes que nadie un programa académico de cuidado al medio ambiente. Ya somos Maristas Verdes.

Pusimos la  primera piedra de un edificio universitario donde nuestro propósito es ayudar a fomentar el humanismo en las Ciencias de la Salud aquí en Mérida.

… Hoy la comunidad Marista de Mérida, junto con las computadoras escolares, los apostolados extra muros, los torneos deportivos y las convivencias familiares… decidimos también renovar una de nuestras imágenes representativas y modernizamos el espacio escultórico que nos regaló Mérida hace más de 15 años aquí en plena avenida Marcelino Champagnat, aquí frente al CUM.

El moderno monumento que hoy proyectamos como símbolo de nuestra apuesta por una educación con razones y con Fe es un paso más que nos compromete a seguir cerca de una sociedad que nos ha dado tanto…, cerca de tantas familias que nos confían a sus hijos y nietos… cerca de tanto afecto y solidaridad… cerca de tanta necesidad de justicia y sacrificio.

Y como muestra de gratitud ante tanta generosidad yucateca, permítanme terminar estas palabras dándole las gracias a primeramente, al  Arq. Javier Muñoz quien ha sido el principal protagonista de este proyecto desde su inicio, hace quince años, gracias Javier porque en medio de tus múltiples compromisos, con tu profesionalismo y sencillez, sigues demostrando el gran Marista que eres.

A una gran mujer Beatriz Castillo, escultora muy cercana a la obra Marista desde hace varios años, quien con su creatividad e ingenio complementó el talento del Arq. Javier Muñoz y lograron juntos conceptualizar esta obra de arte que representa el mensaje moderno que concentra los principales elementos representativos Maristas.

 

Agradezco también a José Enrique Gasque su apoyo para materializar esta obra con gran exactitud y profesionalismo, a través de su empresa familiar, gracias Ito y familia


Al alcalde César Bojórquez por su presencia en este día tan especial para toda la comunidad Marista, pero sobre todo el apoyo brindado de manera incondicional para la consolidación de este proyecto.

Finalmente mi agradecimiento a todos ustedes que hoy son testigos de este acontecimiento.

A todos nuestros maestros, padres de familia, alumnos y amigos, por seguir siendo la llama encendida del sueño de Champagnat en esta tierra de gente buena, donde los Hermanos Maristas nos sentimos  acogidos de corazón, y donde orgullosamente descubrimos que “todos somos Maristas”.
Muchas gracias.
 

Discurso del alcalde de Mérida, Cesar Bojórquez Zapata, en la inauguración del monumento a San Marcelino, el jueves 24 de junio en la noche.

Maristas: Buenas noches tengan todos ustedes. Para mí es un honor estar aquí con la comunidad Marista en esta inauguración del monumento en honor de San Marcelino Champagnat.

Este monumento representa la consolidación de los Maristas en nuestra sociedad.

Mérida es un municipio que cuenta con varias órdenes religiosas y una de las más importantes por su labor es la marista. El monumento que hoy inauguramos es reflejo de la estancia por más de 100 años de la comunidad marista en nuestro estado.

Hablar de tantos años trabajando por el bien de nuestro estado y la ciudad de Mérida es hablar de una labor constante, de un gran arraigo y trabajo.

Esto se ve reflejado principalmente en el sector educativo. Muchas generaciones de yucatecos han sido y son parte de esta extensa tradición del trabajo marista.

Muchos de nuestros ciudadanos, hombres de bien fueron forjados en las aulas de esta comunidad.

Agradezco el esfuerzo que siempre ha realizado la comunidad marista para lograr que Mérida sea una ciudad mejor, agradezco su participación en las actividades y acciones realizadas por la comuna meridana.

Sé que su compromiso con nuestra sociedad seguirá siendo una constante que nos enriquezca a todos, sé que continuarán forjando hombres de bien y realizando actividades altruistas en beneficio de todos.

Los felicito por su incansable labor y estoy seguro que su ejemplo será un camino a seguir por todos.

Discurso de la Arquitecta Gena Covarrubias Reyes en la inauguración del monumento a San Marcelino, el jueves 24 de junio en la noche.
Mi nombre es Gena Covarrubias y soy egresada de la Universidad Marista, de la escuela de Arquitectura. En la universidad aprendí, de los maestros y sobre todo de los hermanos maristas, el amor a María y el servicio a los demás,  reflejado en el lema marista “ser para servir”.

Aun siendo estudiante entré a trabajar a la oficina del Arq. Javier Muñoz donde aprendí mucho sobre arquitectura y continué mi formación en el servicio. En la oficina se realizan proyectos para instituciones sin fines de lucro, para iglesias, escuelas y también para la ciudad. Aprendí la importancia de la presencia de elementos en la ciudad que representen lo que busca la sociedad, aprendí a manejar la escala humana y la escala urbana.

Para este monumento en particular trabajamos en colaboración con la escultora Beatriz Castillo lo que representó una experiencia diferente a todos los proyectos que habíamos realizado antes, algo totalmente fuera de lo cotidiano. La escultora aporta ese toque que redondea las ideas y las vuelve arte y utiliza el arte como vía de expresión.

La escultura es una letra “M” de Marcelino, de María….de Mérida. Son dos elementos de metal que se intersectan, uno representa a Marcelino y otro a María. Es una “M” abstracta que responde a las vialidades que son su entorno y

Después de analizar las posibilidades en cuanto a los materiales a utilizar empezamos por plantear dos materiales, uno para cada volumen, pero optamos finalmente por la síntesis, por utilizar un solo material: el acero, cuya pátina marcará el paso de los años. El acero es un material que perdura en el tiempo con resistencia, fortaleza y dignidad tal como perdura el espíritu marista en los egresados.

La escultura funde lo contemporáneo, que apreciamos en su forma y su materialidad, con lo tradicional representado con la firma de Champagnat y el emblema de la congregación. El monumento presenta una imagen moderna, sencilla y contundente, tal como es la apuesta marista por la educación. Los hermanos maristas se empeñan en estar al día, a tono con sus alumnos, de ahí que naciera la idea de modernizar el monumento antiguo que se encontraba en ese mismo lugar y que tenía mas de 15 años, para fortalecer su presencia y fortalecer así también la presencia de los maristas ante la sociedad.

El trabajo conjunto del despacho Muñoz Arquitectos y la escultora Beatriz Castillo hicieron posible lograr todos estos objetivos, a ellos muchas gracias.

 

 

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