“Si nos concentramos a resolver expedientes, sin tener en cuenta las personas que están detrás de ellos, difícilmente impartiremos justicia”.
Este fue uno de los mensajes que el ministro Alberto Pérez Dayán, presidente de la segunda sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, compartió a los estudiantes de la Universidad Marista de Mérida.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación es el máximo tribunal del país y cabeza del Poder Judicial; está conformada por once ministros.
El doctor Pérez Dayán ha sido profesor de esta universidad; desde que es ministro, en diciembre de 2012, ha regresado a esta institución en dos ocasiones. Este viernes 20 se reunió con alumnos, profesores y directivos, en tres distintos momentos. A las 4:30 de la tarde, el integrante del máximo órgano del Poder Judicial presidió un pequeño comité con estudiantes destacados, de distintas licenciaturas que se imparten en esta institución.
Posteriormente, a las 5:30, en la sala de juicios orales, dictó una conferencia en la sala de juicios orales, ante un auditorio formado principalmente por alumnos de la Escuela de Derecho. Al concluir esta plática, el ministro convivió con directores y coordinadores académicos y administrativos de la Universidad Marista.
En las tres sesiones estuvo acompañado por su anfitrión, el rector Miguel Ángel Baquedano Pérez, así como por el director de la Escuela de Derecho, Raúl Pino Navarrete.
Derechos Humanos
En la víspera de que la Universidad Marista sea una de las sedes de la Segunda Jornada de Promoción de Derechos Humanos, el ministro Pérez Dayán habló de la importante labor que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha realizado al respecto.
Hasta 2011, la Constitución «otorgaba» derechos a las personas, recordó. A partir de ese año, el texto constitucional se modificó: la Constitución ahora «reconoce».
Esa fue la piedra de toque de varios cambios, que concluyeron con la equiparación, salvo excepciones, de lo que se marca en la Constitución y en los tratados internacionales firmados por México.
Esta serie de cambios fueron una de las causas por las que la Organización de las Naciones Unidas otorgó a la Suprema Corte el Premio de Derechos Humanos, que compartió con la activista paquistaní Malala Yousafzai, Premio Nobel de la Paz.
Este premio se otorga cada lustro, y es la primera ocasión en la que la ONU otorga este reconocimiento a una institución gubernamental.
Impuestos
El ministro Pérez Dayán también abordó un tema muy actual, el del aluvión de amparos que está recibiendo la Suprema Corte de personas que no desean enviar su contabilidad electrónica al SAT. Fue precisamente él el ministro ponente de la sentencia en la que se dictó que, efectivamente, los amparados pueden hacer caso omiso a esa disposición, teniendo en cuenta que tarde o temprano tendrán que enviar su contabilidad a la autoridad fiscal.
El invitado a la Universidad Marista fue recibido por una audiencia interesada en sus palabras, pero igual crítica. Al reunirse con estudiantes de Derechos, uno de ellos le cuestionó sobre la percepción ciudadana de lejanía de la Suprema Corte.
Acompañó al ministro Pérez Dayán el magistrado Jorge Wynter García, quien señaló acciones como la realizada ese día ayudan a acercar a los ministros.
El doctor Pérez Dayán igual fue crítico con el sistema; habló de la corrupción y del papel de los mexicanos. Rodeado de futuros abogados, los instó a romper el círculo vicioso que hunde al país; ls invitó a formarse en los valores, a aprovechar la calidad educativa de instituciones como la Universidad Marista de Mérida.
Con ejemplos, mostró cómo las malas prácticas descarrilan procesos judiciales e impiden que la justicia se materialice; destacó la inmensa cantidad de información que los estudiantes tienen hoy día, misma que debe complementarse con un profundo sentido de justicia social.





