UNIVERSIDAD MARISTA DE MÉRIDA A.C.

La Universidad Marista coordina a la sociedad civil

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Aunque a veces se olvide, los árboles cumplen una función fundamental para el bienestar y la calidad de vida de las ciudades. No sólo cumplen funciones ambientales -dan sombra, contribuyen a regular el clima, limpian el aire, amortiguan el ruido-, también como elemento ornamental y estético convierten los espacios en lugares placenteros para vivir.

Pese a esto, las áreas verdes de nuestras ciudades, sobre todo en Mérida, han sufrido un profundo deterioro, advierte el M.I. Miguel Ángel Baquedano Pérez, director de la Universidad Marista. "La superficie de cobertura vegetal, principalmente arbórea, disminuye en forma constante, lo que pone en riesgo la sustentabilidad y la calidad de vida en la zona metropolitana de Mérida".

Esta situación, agravada por el cambio climático, el deterioro de los recursos naturales y el desmedido crecimiento urbano, pone en grave riesgo a Yucatán, continúa. Ante la amenaza, es indispensable que la sociedad en general y el gobierno unan fuerzas "en busca de soluciones viables que logren frenar el deterioro y avanzar en la conservación y el aprovechamiento sustentable de nuestro territorio".

Movida por esta preocupación, la Universidad Marista -que desde su fundación ha mostrado una firme vocación ecológica, recuerda su rector-, convocó a seis organizaciones de la sociedad civil para elaborar un instrumento legal que garantice el reverdecimiento de Mérida y demás ciudades del Estado.

El M.I. Baquedano Pérez, quien entregó ayer al diputado Mauricio Vila Dosal, presidente de la Comisión de Medio Ambiente del Congreso del Estado, el proyecto de Ley de Conservación y Desarrollo del Arbolado Urbano del Estado de Yucatán, resalta que este importante esfuerzo ciudadano busca, convertido en norma, proteger "eso que tanto necesitamos".

Este gran proyecto nace del acercamiento de la escuela de Recursos Naturales de la Marista con la Comisión de Medio Ambiente del Congreso, explica la maestra en Ingeniería Ambiental Sayda Melina Rodríguez Gómez.

Un asunto grave
La intención, continúa, era trabajar en conjunto con el Congreso en los problemas más apremiantes en términos ambientales. "Y entre los más graves está sin duda el arbolado urbano. Tras investigar, nos dimos a la tarea de convocar a organizaciones de la sociedad civil para trabajar en conjunto".

Desde luego, dice, detrás de la iniciativa hay muchos estudios científicos avalados por la Facultad de Arquitectura de la Uady, que tiene especialistas en arbolado urbano, y respaldados por la Facultad de Biología.

El diagnóstico es preocupante: hay que partir de cero, pues ni siquiera existe un inventario de los árboles que comparten la ciudad con nosotros. "No sabemos cuántos son, de qué especies ni en qué condiciones están. Gracias a ciertos estudios previos, intentos de generar este documento, sabemos hoy que la ciudad ha perdido gran parte de su cobertura vegetal y que en consecuencia se ha incrementado la temperatura, sobre todo en los fraccionamientos que son auténticas planchas de concreto".

Mérida padece un déficit de verde, contra lo que mucha gente cree. "Tiene vegetación, pero sólo en algunas partes, no está bien distribuida. No hay corredores verdes, no hay la gestión y manejo del arbolado de una ciudad viva... hay árboles en macetas, cuando deberíamos tener corredores verdes que mejoren la calidad de vida".

La iniciativa propone arborizar de manera científica y sistemática, con técnicas adecuadas.

"Es sembrar y mantener los árboles sanos, estudiados, cuidados. No se trata de sembrar para alcanzar una meta, un número".

Buscamos que la arborización redunde en el mejoramiento de la calidad de vida de los yucatecos. No hay metas en cifras, la ley está enfocada en crear corredores biológicos para que nuestras ciudades vuelvan a ser verdes, saludables, como lo eran hace algunos años".- Mario S. Durán Yabur

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