UNIVERSIDAD MARISTA DE MÉRIDA A.C.

La formación marista «exige un mayor esfuerzo», sostiene Carlos Alberto Quintal Lugo

Por /

Desde el origen mismo, al plantearse los problemas. Ahí está la diferencia de estudiar en la Universidad Marista de Mérida que en cualquier otra institución de educación superior, según Carlos Alberto Quintal Lugo.

El recién graduado arquitecto obtuvo, junto con Cristina Franco Alsina, el mejor promedio de la generación de Arquitectura que se acaba de graduar. Carlos Alberto, con 94.46, y Cristina, 95.45.

Él es hijo de Carlos Alberto Quintal Avilés y Míriam Lugo Talavera. Tiene dos hermanas mayores: Patricia y Elda Fanny.

Carlos Alberto estudió en el Centro Universitario Montejo, donde también obtuvo el mejor promedio de su salón. Y, con esa experiencia, es enfático al afirmar que la formación marista «exige un mayor esfuerzo».

Recuerda que en los primeros semestres de su carrera «vivía en la Universidad». Entonces, todo era nuevo.

Sin embargo, poco a poco pudo organizar su agenda; comenzó a trabajar a finales del tercer semestre, en la constructora de un amigo.

Actualmente es parte del equipo de una de las constructoras más importantes del Estado: Predecom, en donde trabaja desde hace dos años. Sin embargo, no está conforme.

«Me gustan las ciudades grandes», reconoce el recién graduado. Y, en búsqueda de crecimiento personal y profesional, entre sus sueños se encuentra trabajar en una de ellas.

Carlos Alberto tuvo la oportunidad de vivir una experiencia internacional durante su formación universitaria. Por medio de la coordinación de Programas de Intercambios de la Universidad Marista de Mérida cursó un semestre en Madrid.

Ahí, aprovechó al máximo la oportunidad. Recuerda, entre otras cosas, que tuvo que adaptarse a otra forma de calificar su desempeño y disfrutó la experimentación que se fomentaba en distintos talleres.

El nuevo profesional está consciente —y orgulloso— que egresa de una de las Escuelas de Arquitectura «mejor posicionadas en la región», lo que representa una ventaja pero también una responsabilidad.

Sin embargo, entre los principales retos a los que se enfrenta ahora Carlos Alberto, ya como arquitecto, son principalmente consigo mismo. «Prefiero estar al pie de la obra que sentado en la oficina», asegura.

Ceremonia de graduación
En la graduación académica, el rector de la Universidad Marista de Mérida, Miguel Ángel Baquedano Pérez, en su discurso pronunció: «Arquitecto, no busques sólo la comodidad y la belleza; crea entornos justos y sustentables, donde se pueda vivir y convivir, nacer, crecer, estudiar… Donde se pueda Ser para servir.

«Lucha porque nuestras ciudades sean habitables y respetuosas del medio ambiente, nuestro primario y único hogar; construye una sociedad mejor. Esa, al fin de cuentas, es tu labor a partir de hoy, arquitecto marista».

Y precisamente sobre esos puntos habla Carlos Alberto en esta entrevista. Le gustó el programa de esta universidad porque se piensa en el individuo, en la solución de problemas, «no sólo en que el proyecto sea bonito».

En relación con la sustentabilidad, recuerda el énfasis que se dio al respecto en los últimos semestres de la carrera. «Un tema que a Mérida le hace mucha falta».

Comparte: