UNIVERSIDAD MARISTA DE MÉRIDA A.C.

Abundante cosecha de cuatro años de trabajo

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En días pasados, con la visita a los huertos en la comunidad de Dzizilché, se concluyó la entrega oficial de 51 obras con las que el Ayuntamiento de Merida dotó de infraestructura básica a los grupos mayoritariamente de señoras que participan en el proyecto de huertos de traspatio de la Universidad Marista de Mérida.

Según se explica en un reporte elaborado por la Dirección de Desarrollo Comunitario y Pastoral de esta institución, con el proyecto de huertos de traspatio el proceso de producción se realiza de manera más intensiva y eficiente. Además, el esquema permite una mayor eficiencia y ahorro de agua, así como una mayor diversidad de plantas hortícolas. 

El beneficio directo del proyecto es la utilización de cosechas para consumo, beneficiándose así entre cuatro y cinco personas por familia. Por otro lado, los excedentes permiten un ingreso adicional a las señoras, viendo en ello una recompensa económica a sus esfuerzos.

Este plan ya cumplió más de cuatro años de implementándose, en los que la Universidad Marista ha gestionado y obtenido el apoyo para las señoras participantes de diferentes recursos federales, estatales y municipales, como en este caso.

Fuente de ingresos
Algunas amas de casa también han empezado a percibir este proyecto de desarrollo endógeno como una fuente de ingresos al hogar de manera recurrente. Algunas venden cilantro, cobrando por cada rollo de este producto hasta 25 pesos.
La diversidad de productos permite incorporar a la dieta diaria más y mejores niveles de vitaminas y minerales, que tanto hacen falta en las poblaciones aledañas y en general en la mayoría de los habitantes urbanos y rurales. Gracias a este proyecto, el consumo de más verduras, como la espinaca, puede ser incluido de manera habitual.
Asimismo, algunos vegetales, como la berenjena, abren la posibilidad hacia diversos mercados domésticos de baja escala que demandan este producto durante todo el año, empleados preferentemente para la elaboración de cremas, comida árabe, y que ya inician a ser demandados en este proyecto.

Buena respuesta
En general se ha observado un gesto de agradecimiento por todas las personas beneficiadas haciendo mención que iniciaron y han sido apoyadas de manera constante por la Universidad Marista, de la que han recibido motivación y seguimiento, semillas y capacitación. Y de manera especial, hay señales concretas con la consolidación de este proyecto de desarrollo comunitario, que un modelo de desarrollo a baja escala dentro de las propias comunidades es posible y sustentable, ya que contribuye de manera sostenida para aportar beneficios directos a las economías y esquemas nutricionales de los participantes.

Tianguis marista
Es la comunidad de Tamanché la que ha llevado la delantera en los procesos de desarrollo del proyecto. A lo largo de estos poco más de cuatro años, integrantes de esta población han vendido sus productos en nueve tianguis realizados en las instalaciones de la Universidad, donde han tenido la oportunidad de ver reflejados sus esfuerzos en la obtención de ganancias justas.

Proyecto ejemplar
Este proyecto de servicio y desarrollo solidario se ha convertido en insignia de las actividades y programas que la Dirección de Desarrollo Comunitario, junto con todo el Consejo de Pastoral de la Universidad Marista, se han comprometido a promover y consolidar.

El apoyo a las comunidades suburbanas y periféricas de Mérida puede encontrar en este modelo de desarrollo a baja escala un importante aliado para alcanzar el equilibrio y apoyo sostenido a las finanzas y calidad de vida de las familias que apuesten junto con la Universidad Marista a alcanzar beneficios mediante el desarrollo de sus propios talentos, su trabajo y la autogestión derivada de un apoyo subsidiario de la Institución y sus directores, maestros y alumnos.

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