«Comencé la carrera motivada, y en el transcurso me enamoré de ella; disfruté cada una de las materias que llevé...», confiesa Nancy Julieta Gamboa Mancilla, recién egresada de la licenciatura en Administración de Recursos Naturales.
Con 96.43, es la alumna con mejor promedio de su generación. Nancy es hija de Roger Alberto Gamboa Cárdenas y Nancy del Socorro Mancilla Villanueva. Tiene dos hermanos.
«Administración de Recursos Naturales es una carrera del presente, con mucho futuro», define la nueva profesional, cuando le preguntamos cómo eligió su futuro. Fue en segundo de preparatoria, cuando estudiaba en el Teresiano. La entonces y todavía coordinadora de la licenciatura, Karla Amador Baranda, les dio una plática.
Entonces, se decidió. Antes, barajaba Medicina, y sus padres intentaron que mantuviera esa opción. Ella les explicó en qué consistía la carrera, y también los convenció. «Es lo que a mí me gusta. Es algo que me llena».
Nancy actualmente está trabajando en su tesis, «Estimación de los efectos socioeconómicos de la marea roja en las comunidades de Dzilam de Bravo y San Felipe». Le asesora el director de la Unexmar, el doctor Juan Carlos Seijo, quien también le dio clases en su formación universitaria.
La nueva profesional comenzó a investigar hace un año, y prevé terminar antes de diciembre. Su tesis abarca una década, y mide los efectos con datos cuantitativos y cualitativos.
Actualmente también trabaja en el despacho de consultoría ambiental, Alternativa Ambiental, a cargo de una colega, también egresada, Alejandra Bolio Rojas. Además, forma parte del colectivo Na’Lu’m, que significa «madre tierra» en maya.
Ese tema la apasiona. Nos explica que el colectivo tiene apenas un año, y su objetivo es aglutinar a diversos grupos que persiguen los mismo fines. Se fijó como meta para este año constituirlo legalmente.
Los vínculos de Nancy con grupos ecologistas también comenzaron en la Universidad Marista. Aquí participó activamente en la Comunidad de Trabajo Universitario (CTU), específicamente en el grupo Huella Verde. «Hace tres años, fui su coordinadora».
La mejor promedio de su generación dice que hay muchos grupos ambientales, pero que están poco coordinados entre sí, lo que ocasiona que sus impactos no sean tan trascendentes. Y eso es lo que busca Na’Lu’m. Una de las primeras actividades de este colectivo se realizó en esta alma máter de Nancy. Fue el «Segundo Encuentro Sur Sureste de las y los jóvenes frente al cambio climático». Participaron jóvenes comprometidos de Tabasco, Chiapas, Oaxaca, Campeche, Quintana Roo, y, por supuesto, Yucatán.
Experiencia marista
Hace dos años, Nancy asistió a la Jornada Mundial de la Juventud que se celebró en Madrid. Ahí convivió con jóvenes de varios países, tradiciones y culturas que, sin embargo, tenían algo en común: su formación marista.
«Fue una experiencia enriquecedora, que me hizo mejor persona y profesional», relata.
Asimismo, recuerda que su vida universitaria «no fue sólo venir a clases». Aquí, en la Universidad Marista de Mérida, hizo amigos, tanto entre sus compañeros de carrera y de otras disciplinas, como entre sus profesores. De estos últimos, se lleva un grato recuerdo. De todos destaca una enseñanza, ya sea dentro como fuera de sus clases. De todos. De su director, Miguel Carbajal Rodríguez, dice que es «maestro, guía, amigo», que siempre la motivó a hacer todo con pasión y convicción.





