Del 23 al 25 de abril, doce estudiantes de sexto semestre de la Licenciatura en Administración de Recursos Naturales de la Universidad Marista de Mérida realizaron una práctica de campo en las comunidades costeras de Sisal, Celestún e Isla Arena, como parte de la asignatura Gestión Social de Proyectos y Bioeconomía Pesquera.
Esta experiencia académica tuvo como objetivo que las y los estudiantes integraran de manera vivencial los conocimientos adquiridos a lo largo de su formación, a través del contacto directo con ecosistemas costeros, actores comunitarios y organizaciones académicas y sociales dedicadas a la investigación, conservación y manejo sostenible de los recursos naturales del litoral yucateco-campechano.
La práctica inició en la localidad de Sisal, con una visita académica a la Unidad Multidisciplinaria de Docencia e Investigación (UMDI) de la Facultad de Ciencias de la UNAM. Durante el recorrido, los estudiantes conocieron distintos laboratorios y proyectos enfocados en áreas como ecología costera, oceanografía, biotecnología, química marina y resiliencia costera. Destacó el acercamiento a iniciativas de acuacultura multitrófica integrada y producción de especies de alto valor ecológico y económico, como caballitos de mar, pulpo, algas, ostiones, camarón y peces, lo que permitió comprender cómo la investigación científica puede articularse con la conservación y el aprovechamiento responsable de los ecosistemas marinos.
Durante la segunda parte de la jornada, el grupo se trasladó a Celestún, donde sostuvo una plática con personal del Refugio Pesquero de Celestún, espacio clave para la protección y recuperación de especies como el mero rojo, el pulpo rojo y la langosta del Caribe. Posteriormente, representantes de Ducks Unlimited de México (DUMAC) compartieron su experiencia como una de las organizaciones pioneras en la conservación y manejo de humedales en el país, brindando a los estudiantes una visión práctica sobre gobernanza ambiental, gestión institucional y participación comunitaria en zonas costeras.
El segundo día, las y los alumnos participaron en una práctica de pesca sostenible en aguas de Celestún, una experiencia que les permitió conocer de primera mano la dinámica de los recursos pesqueros, el funcionamiento de las zonas de refugio y la relevancia de estrategias como la pesca selectiva, la maricultura y el manejo responsable de las pesquerías. Posteriormente, realizaron el traslado marítimo hacia Isla Arena, Campeche, donde fueron recibidos por la Cooperativa Ecoturística CAREY, organización comunitaria dedicada al turismo de naturaleza, el hospedaje y la gastronomía local, además de desarrollar proyectos de reforestación de manglar, limpieza de canales y educación ambiental con niñas y niños de la comunidad.
La última jornada estuvo dedicada a un voluntariado de reforestación de manglar en la zona de restauración ecológica Cojol, donde los estudiantes participaron activamente en labores de plantación y fortalecieron su comprensión sobre la importancia de estos ecosistemas como proveedores de servicios ambientales, reservorios de biodiversidad y barreras naturales frente al cambio climático.
Esta práctica académica permitió vincular de manera directa la experiencia en campo con diversas materias del plan de estudios, entre ellas bioeconomía pesquera, acuacultura, gestión social de proyectos, gobernanza, ordenamiento territorial, desarrollo social, educación ambiental, ecología costera y marina. La integración entre investigación científica, manejo comunitario y conservación activa observada en estas comunidades representa un ejemplo concreto del enfoque integral y humanista que distingue a la formación en la Universidad Marista de Mérida, así como del compromiso institucional con la sostenibilidad y el desarrollo regional.





