Trabajo. Esfuerzo. Dedicación. Eso es lo que, como nueva profesional, piensa aportar Sonia Nacira Montañez Rufino, quien obtuvo el mejor promedio de la ingeniería Industria y de Sistemas que se acaba de egresar.
Sonia Nacira —quien obtuvo un promedio de 95.50— es hija de David y Mirtha, y es la tercera de cuatro hermanos: David, Mirtha y Samantha. El primero estudió Derecho, la segunda ingeniería en Mecatrónica y la más pequeña aún está en prepa.
Sonia Nacira llegó a la Universidad Marista de Mérida del Teresiano. Ahí estudió desde kínder, y concluyó su preparatoria igual con el mejor promedio.
Eligió la ingeniería Industria y de Sistemas porque siempre le gustaron las matemáticas y considera que la carrera es muy versátil. Esto último lo ha comparado en el ámbito laboral.
Tener excelentes calificaciones no implica dedicarse sólo al estudio. Desde sexto semestre, Sonia Nacira trabaja: ha prestado sus servicios en Bepensa y en Dutton. Actualmente lo hace en Ilurgia, un despacho de instalaciones eléctricas. Lo dirige uno de sus profesores, Rafael Sánchez Buenfil.
Para compaginar sus responsabilidades como estudiante y como trabajadora, la mejor promedio de ingeniería Industria y de Sistemas implementó un riguroso, eficiente horario: trabajaba en las mañanas, acudía a la universidad en las tardes y estudiaba en las noches. Aún no sabe en qué área se va a especializar, algo que quiere descubrir trabajando.
Sonia Nacira fue la encargada de representar a su generación en la graduación, que se celebró el martes pasado en la noche. En ese evento, el rector Miguel Ángel Baquedano Pérez tuvo palabras para los nuevos ingenieros industriales y de Sistemas:
«… no olviden que en el devenir de la vida la eficiencia de los procesos y la optimización de los recursos es la diferencia entre cumplir y ser exitoso.
«Sean exitosos; que sus conocimientos se traduzcan en mejores empresas, con mejores productos, que sin duda beneficiarán a toda la comunidad».
Experiencia universitaria
A Sonia Nacira le gustó mucho el ambiente de la universidad; el ambiente de familia, la confianza y el respeto. Es testigo que «Ser para servir» es mucho más que un lema, ya que se fomentaba en las clases.
Considera a los egresados maristas como profesionales que trabajan y que son proactivos, características que se aquilatan en el mundo laboral.





