Hoy, viernes 6 de junio, es un día muy especial para la comunidad mundial marista.
Hace 174 años, en 1840, falleció el fundador san Marcelino Champagnat, dejando como legado una simiente que ha florecido y sigue dando abundante fruto.
A esta conmemoración global, además, se une la feliz coincidencia que este año la comunidad marista yucateca festeja tres importantes acontecimientos:
Hace setenta años, en 1944, el hermano Pablo Hernández García, vicerrector de la Universidad Marista de Mérida, comenzó su larga, enriquecedora vida religiosa, al profesar sus primeros votos.
Diez años después, en 1954, también se consagró el hermano Jorge Augusto Quiroz Rivas, subdirector de la Escuela Joaquín Peón Aznar.
Ese mismo año, hace ya seis décadas, se inauguraron las instalaciones en las que hoy funciona el jardín de niños Champagnat y el Colegio Montejo, en la colonia Itzimná.
Así, con esta triple celebración local, la comunidad marista de Yucatán conmemora a su santo fundador, siguiendo su ejemplo y sus enseñanzas, que perduran en actualidad y necesidad.
«Para educar hay que amar», invitaba san Marcelino Champagnat, de quien este año, el 18 de abril, se cumplieron tres lustros de su canonización.





