Esta es la primera entrega de la serie Orgullo Marista, protagonizada por los mejores promedios de la generación saliente.}
Una de cada tres universitarias sufren violencia durante su noviazgo. Esa fue la conclusión a la que llegó Greta Martínez Díaz, recién egresada de la Escuela de Psicología de la Universidad Marista de Mérida.
Greta obtuvo el mejor promedio de su generación, con 96.8. Es hija de los señores Ray Martínez Cortés y Soraya Díaz Tapia. Tiene una hermana menor, Raysa, que estudia normal preescolar.
Uno de los trabajos que mejor recuerda durante su formación profesional fue una investigación sobre la violencia a la mujer. Por medio de métodos cuantitativos y cualitativos, Greta llegó a la conclusión que una de cada tres mujeres en etapa universitaria son agredidas por sus novios.
«Me llamó muchísimo la atención esa cifra», recuerda. «Hay que tener en cuenta que la violencia no son sólo golpes o insultos. También implica desconfianza excesiva, como que el hombre revise el celular de la mujer, los pellizcos...».
Greta señala que ese porcentaje coincide con el manejado por la Organización Mundial de la Salud, pero que es significativo ya que demuestra que la mujer está expuesta al maltrato sin importar su escolaridad.
«Es necesario crear consciencia, hacer que las acciones que hoy día no se consideran violentas pero sí lo son, también sean repudiadas por la sociedad».
La nueva psicóloga no se da un respiro. Acaba de terminar su licenciatura y en agosto comenzará a estudiar la maestría en Psicoterapia Psicoanalítica, que se impartirá en su alma máter, la Universidad Marista. Ella se ve en el futuro dando consulta privada.
Greta estudió en el Teresiano. Durante su formación universitaria, tuvo oportunidad de trabajar, principalmente en el área de estimulación temprana. También, participó en proyectos bandera de la Escuela de Psicología, entre ellos el de la red de tutores para menores en conflicto con la ley.
Como ya hemos informado en este espacio, por medio de este programa alumnos de la carrera acompañarán a niños y jóvenes en conflicto con la ley, en una alternativa de resolución judicial. Este programa es único en el país, y se espera que dé muy buenos resultados.
Además, en su formación profesional y humana, Greta asistió a un refugio de niñas, tuvo prácticas de observación en el CAM y el Usaer, y dio talleres a padres de familia de niños en preescolar.
Todas esas experiencias la forjaron como recién egresada. Y son las que, a su juicio, hacen diferente a la Universidad Marista.
«Aquí nos enseñan a responder a las necesidades de las personas. Nuestra prioridad es el servicio, no cuánto vamos a cobrar por él», señala.
Otras de las diferencias de esta institución de educación superior en comparación con otras, es la calidad de sus profesores. Entre los consejos que la nueva profesional le da a sus compañeros que actualmente están estudiando o que este año ingresarán a la Escuela de Psicología está el de «acercarse a los maestros, para conocer sus experiencias profesionales».
Verano de investigación
Hablando de la Escuela de Psicología, por primera vez, uno de sus alumnos participará en el Verano de Investigación Científica que desde hace 23 años organiza la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Rodrigo Benavides Zapata, de 21 años, comenzará a cursar el séptimo semestre de Psicología. Antes, del 8 de julio al 23 de agosto, estará en la capital del país, donde, bajo la tutoría del doctor Rogelio Escobar Hernández, participará en el proyecto «Interfaz de bajo costo usando Arduiino y Visual Basic para control experimental».
El Dr. Escobar tiene un posdoctorado en Análisis Experimental de la Conducta, otorgado por el Eberly College of Arts and Sciences, en West Virginia University, y un doctorado en el mismo rubro, por la Facultad de Psicología de la UNAM.
Sobre sus actividades actuales, el investigador explica que su «grupo de investigación está integrado por tres estudiantes de licenciatura en la Facultad de Psicología de la UNAM. Los alumnos ayudan en la instrumentación y conducción de experimentos, asisten a cursos en el verano y a un seminario permanente de investigación».
A esos tres estudiantes se les unirá en breve Rodrigo, quien durante esas tres semanas trabajará en la investigación de lunes a viernes, en Ciudad Universitaria. El alumno, además, es uno de los participantes en el programa Red de tutores acompañantes, que este año puso en marcha la Escuela de Psicología de la Universidad Marista, bajo la dirección de Verónica Boeta Madera.





