Tecnología de punta, gastar lo que se tiene y solidaridad social, pide Alejandro Gómory Rivas.
El emotivo cierre de la Jornada Académica de Ingeniería Industrial fue la conferencia "Competente y competitivo", que comenzó el jueves pasado a las 6:30 de la tarde, y estuvo a cargo de Alejandro Gómory Rivas.
Antes se realizaron dos mesas páneles, de Calidad y de Logística. Expusieron representantes del Cicy, Bester, Bepensa Automotriz, Logra y Cemex.
Los alumnos y maestros de la carrera anfitriona participaron activamente en las mesas, y escucharon con atención la charla de casi una hora de quien es pieza clave de la Galletera Dondé desde hace más de treinta años.
La presentación del ponente estuvo a cargo de Jorge Muñoz Menéndez, quien habló del importante papel en las áreas empresarial y social que ha jugado el ingeniero Gómory.
Invitados como don Alejandro ofrecen a los estudiantes de la Universidad Marista "fuertes dosis de la realidad yucateca", tan útil en su formación profesional, puntualizó.
Como prólogo y ante más de 150 jóvenes, el empresario yucateco comenzó su exposición agradeciendo la invitación y haciendo referencia a la fecha: 11 de octubre. "Hace medio siglo comenzó el Concilio Vaticano II, que cambió no sólo a la Iglesia, sino también a la humanidad" y el inicio del Año de la Fe.
También, destacó el protagonismo que han tenido los Hermanos Maristas en Yucatán, quienes "no se han quedado encerrados en sus salones de clases… Han impulsado importantes cambios en nuestra sociedad". El hermano Eduardo Brondo estuvo presente en la charla, y fue uno de los encargados de recibir y mostrar al invitado las nuevas instalaciones universitarias.
En sintonía con los procesos de calidad educativa que se viven en la institución, el conferenciante aseguró que para ser competitivo hay que ser capaces y no temerle a la competencia. Y, por tal motivo, siempre hay que estar preparados e incluso anticiparse ante cualquier imprevisto. También recordó la importancia del compromiso social que debe tener el hombre de empresa, y recordó los programas que su padre, don Alejandro Gómory Aguilar, emprendió para darle estudios y seguridad patrimonial a muchos de sus empleados.
Dio innumerables ejemplos de esas necesarias actitudes durante su práctica profesional, que sin solidaridad y humanismo no non trascendentes; hizo un detallado recuento de los hitos que han marcado al Estado y a la Dondé, desde su fundación en 1905 a la actualidad.
En la charla también se abordó el tema de la necesidad de los ingenieros en la sociedad. Recordó que, después de la estatitación de los bancos, cuando estos regresaron a manos de particulares, "todos los directores (bancarios) eran ingenieros industriales".
Sobre la profesión, le gusta la disciplina mental y la amplitud de miras de quienes la ejercen y su versatilidad. También habló sobre la cultura del esfuerzo y lo imprescindible que es contar con tecnología de punta, no caduca o desplazada en países más avanzados. Hay que estar al día con lo mejor, expuso quien desde la Dondé ha visto consolidar dos factorías galleteras, que disputan desde un mercado regional el liderazgo del ramo a firmas nacionales e internacionales.
"No ha sido fácil… hay malas noches, gastritis", recordó ante su esposa Lourdes Martínez Domínguez, quien sonreía en primera fila. Por cierto, Da. Lourdes es sobrina del primer alumno marista yucateco –Alvaro Domínguez Peón— y nieta de uno de los promotores iniciales de la obra marista en el Estado.
Ya en la ronda de preguntas y respuestas, el Ing. Gómory mencionó dos "tumbas" muy frecuentadas por negocios en México: Comprar, por ahorrarse unos pesos, tecnología atrasada y gastar lo que no se tiene. "Hay que ajustarnos a nuestras posibilidades; hay que generar primero y después gastar".
Al concluir la charla, los alumnos y maestros le brindaron un prolongado, caluroso aplauso. Don Alejandro recibió el homenaje de pie, lo que se le dificulta por estar en pleno proceso de rehabilitación de una serie de operaciones.
El mensaje final estuvo a cargo del director de las carreras de Ingeniería Civil e Ingeniería Industrial, Alejandro Esquivel Mimenza, quien le entregó al invitado un "Hich", "producto de emprendedores maristas", y una piedra con el lema de la Marista a relieve: Ser para servir.
"Es un símbolo de la solidez de nuestro proyecto", enfatizó el Ing. Esquivel Mimenza.
Texto que leyó el Lic. Jorge Muñoz al presentar al Ing. Alejandro Gómory.




