Para muchos la Universidad Marista de Mérida es el alma mater que los antiguos ex alumnos del CUM nunca pudimos tener por razones cronológicas.
Da gusto ver que aquello que apenas conocí como idea hoy sea una robusta y generosa realidad, un verdadero centro del conocimiento así como una institución verdaderamente comprometida con el humanismo y el servicio al prójimo.
En este tenor, el ex canciller mexicano, Jorge Castañeda Gutman, en su calidad de autor del excelente libro “Mañana o pasado”, se presentó ante cientos de estudiantes de Derecho ávidos de conocer cómo somos y porqué los mexicanos no nos encontramos al nivel de las expectativas, al menos las propias.
En el marco de un abarrotado Salón “Dr. Jorge Muñoz Rubio” (médico ortopedista de generaciones de nosotros y amigo entrañable de la comunidad marista), Castañeda disertó sobre las visiones idílicas de un pasado que resulta bastante discutible desde el punto de vista estrictamente histórico y no solo eso, el tremendo peso que le otorgamos como país a los mensajes discursivos que intentan soslayar la realidad.
Hubo otros temas: Las candidaturas independientes, la reforma política, los derechos humanos, la guerra fallida contra el narco, la seguridad nacional, la desaparición de las policías municipales, el bloque económico con EU y Canadá, etc.
El intercambio de ideas se dio de manera tan respetuosa como inteligente, he tenido la fortuna de haber acompañado a Jorge a un centenar de eventos de corte académico y pocas muy pocas veces había quedado tan gratamente impresionado con el nivel de los alumnos, fue sin duda una experiencia edificante y enriquecedora para todos los presentes.
Mención aparte merece la intervención de Manuel Rodriguez Woog, director de la Casa Consultora Gauss de México, autor del notable ensayo “El mexicano, retrato de un liberal salvaje” (Nexos, febrero 2011). Con las encuestas en la mano Manuel demostró que el mexicano actual es profundamente individualista teniendo como únicas fronteras los linderos familiares, siendo que el desprecio por las leyes y la mayoría de las instituciones sigue en niveles preocupantes.
Bien por los jóvenes dirigentes de la Sociedad de Alumnos: El presidente Michel Wabi Dorbecker, Jorge Carlos Peniche Baqueiro y Alvaro Cetina Puerto, mención honorífica para el director de la carrera de Derecho, maestro Raúl Pino, entre todos hicieron un evento digno de cualquier Universidad del continente y eso incluye también a los dos vecinos del norte. - Por FRANCISCO SOLÍS PEÓN