En su edición del sábado pasado, el Diario de Yucatán publicó la siguiente información sobre los nuevos servicios que se dispone a prestar la Universidad Marista:
La Universidad Marista será el primer centro de estudios superiores del Sureste que, a partir de agosto, admitirá a jóvenes con discapacidad intelectual.
Miguel Baquedano Pérez, rector de la casa de estudios, dice que la idea es que los jóvenes reciban una formación integral que los vuelva más independientes y que se puedan adaptar a un mundo laboral.
Sin embargo, aclara que el programa “Construyendo puentes” no es para que los jóvenes estudien una licenciatura, sino más bien para que vivan la experiencia de ser universitarios.
Contempla que los estudiantes con capacidades diferentes acudan a clases como cualquier universitario y lleven materias como Computación, Relación con la Sociedad, Autodeterminación y Sexualidad. En algunos casos podrán tomar las clases de los alumnos de licenciatura, como Historia del Arte.
La doctora Diana Pacheco Pinzón, directora general académica, señala que por la naturaleza de las licenciaturas es que “Construyendo puentes” no las contempla en su plan de trabajo. “Los jóvenes no estudiarán una licenciatura, sino que tomarán una especie de diplomado”.
El curso está calculado para dos años, y al finalizar los egresados recibirán un diploma. “Lo importante es que los jóvenes tendrán la oportunidad de asistir a una universidad y convivir con personas de su misma edad. Aquí les ayudaremos a ser adultos productivos”.
“Muchas veces por la falta de oportunidades, como seguir estudiando, la discapacidad se hace más honda”, indica.
Baquedano Pérez recuerda que la idea surgió a raíz del acercamiento que madres de familia de la asociación “Aprendamos juntos” tuvieron con la escuela, en busca de espacios para la educación de sus hijos, motivadas por la filosofía marista “universidad para todos”.
La universidad se acercó al Centro de Adiestramiento Personal y Social, A.C., que desarrolló el programa, que desde 2005 aplica la Universidad Iberoamericana. Su objetivo también es promover en alumnos, administrativos y profesores una conciencia sobre las necesidades de los jóvenes con discapacidad intelectual para que trabajen a favor del respeto a la diversidad y por su inclusión social, educativa y laboral.





