En la nota publicada el Miércoles 15 de septiembre en el Diario de Yucatán, Miguel Carbonell comentó: "A pesar de que desde 1999 se reformó
"La concentración del poder que antes estaba en el Presidente se ha diluído en los estados, de tal suerte que hoy tenemos a 32 pequeños caudillos o virreyes a quienes nadie llama a cuentas", apunta el experto del Instituto de Investigaciones Jurídicas de
"Los gobernadores están obligados a rendir cuentas. No lo hacen porque tienen Congresos a modo o los hacen a modo por medio de diversos 'incentivos'.
"La hegemonía del Ejecutivo se ha traslado a nivel local, con un esquema muy preocupante que es el siguiente: antes
"Se le ha trasladado una gran cantidad de dinero a los gobernadores. La pregunta es: ¿qué hacen con ese dinero? No lo sabemos, pero se sospecha que no está bien usado, porque si estuviera bien usado ellos suelen presumirlo", subraya.
Miguel Carbonell dictó anteayer la conferencia "Las perspectivas del constitucionalismo contemporáneo", ante profesores y estudiantes de
"Nuestra Constitución está muy atrasada, unos 50 años respecto ya no digamos a las europeas sino a las latinoamericanas. Por ejemplo, la de Brasil es de 1988, Colombia 1991, Perú 1993, Argentina 1994 y la última, la más moderna, es la de República Dominicana, que es de enero de este año.
"Y nosotros seguimos con una serie de lastres, de problemas que hemos podido identificar y que no nos permiten avanzar. Por ejemplo, tenemos un sistema político, un diseño institucional basado en un partido hegemónico y un hiperpresidente con facultades incluso metaconstitucionales.
"Se pensó que siempre iba a haber, pero ya no lo hay. ¿Qué pasa cuando eso ya no existe?, pues vemos una enorme trabazón, una parálisis si el Presidente no tiene mayoría en el Congreso.
"El sistema ya no funciona, eso no lo hemos arreglado. Las reglas básicas de funcionamiento del Ejecutivo y el Legislativo son las mismas, el núcleo de poder político sigue intocable. Lamento sinceramente que nuestros legisladores estén metidos en intereses partidistas, en mezquindades, en una visión cortoplacista, en vez de atender los graves problemas estructurales que tiene el país".





