El buen promedio es un reflejo de la responsabilidad
Ser un buen estudiante es algo más que pasar de grado, significa también ser buena persona y demostrar que se han tomado en serio las clases. Pero ser el mejor promedio de la generación de una carrera es aun mucho más: es un estilo de vida que conlleva orden, disciplina, estudio, sacrificio, responsabilidad y orgullo.
Ruth María del Carmen Kerbawy Aldana, María Eugenia Solís Loeza, Maricarmen Monforte García y Marlene Mariela Rosa Lugo pueden sentirse orgullosas de ello y con justa razón, pues finalizaron con los mejores promedios su formación en la Universidad Marista.
Las dos primeras lo hicieron con promedio de 97.94 y 93.61 en las licenciaturas en Diseño Gráfico y Diseño de Interiores (generaciones 2012-2017), respectivamente, y las dos últimas con 96.72 en la Maestría en Psicoterapia Psicoanalítica (2014-2017).
Forma de ser
En lo que coinciden las cuatro —todas yucatecas excepto Marlene Mariela, originaria de Baja California— es que han sido estudiantes de 9 puntos de calificación desde la primaria y ello les facilitó obtener ese promedio en la carrera y el posgrado aun sin proponérselo, pues fue como resultado de su gusto y esfuerzo diario.
Desde hace un año las cuatro laboran en empresas afines a sus carreras. María Eugenia se asoció con una amiga para abrir un despacho de diseño de interiores con el que les va bien, pero considera que hace falta más cultura para vivir y trabajar en un espacio adecuado.
“Me siento contenta de aplicar lo aprendido para mejorar la vida de los demás”, declaró María Eugenia, quien confía que poco a poco crezca el mercado.
Ruth María del Carmen trabaja en una oficina de diseño de páginas web, es hija de un maestro y una abogada y su técnica para ser buena estudiante y destacar en todos los aspectos de la vida es esforzarse el doble en aquello que le resulte difícil.
A la pregunta de cuál es la fórmula para aprender mejor, las jóvenes coinciden en que cada quien tiene su estilo, pero sin dedicación, esfuerzo, disciplina y responsabilidad no se avanza.
Marlene Mariela dejó hace dos años y medio Baja California para estudiar la maestría en tierras yucatecas, lo que, dice con una sonrisa, ha sido su mayor sacrificio, pues dejó atrás familia y amigos, aunque ahora duda si quiere quedarse en Yucatán o regresar a su estado natal.— Luis Iván Alpuche Escalante
Marista Graduadas
Para Maricarmen Monforte, el buen promedio le abre al alumno muchas puertas.
Cualidades
Estas calificaciones hablan de que en la persona hay confianza, responsabilidad, dedicación, conocimiento y habilidades.
Consejo
Para ella, el mejor consejo recibido ha sido hacer siempre las cosas con amor. Ya trabaja en su propio consultorio y se tomará un breve descanso antes de cursar una especialización.
Exigencias
“Nuestra labor es muy necesaria. Requerimos una constante actualización y mayor aprendizaje, ser mejores en lo que hacemos”, declara enentrevista.
Aprendizaje
Marlene Mariela Rosa, mejor promedio de la maestría junto con Maricarmen, ya tiene su propio consultorio. Definió el período académico reciente como uno de mucha exigencia, investigación y lectura, pero también de mucho aprendizaje que la ha hecho mejor profesional y ser humano.





