En su infancia, vivió en Brasil. Fueron cinco años en la que fue testigo de cómo su papá, ingeniero agrónomo, hacía que la selva produjera, sin dañarla. El Amazonas «intoxicó» a esta pequeña, que al momento de elegir carrera optó por la de Administración en Recursos Naturales, que se imparte en la Universidad Marista de Mérida.
Ileana Paulina Duarte Medida acaba de concluir su licenciatura, alcanzando el mejor promedio de su generación: 94.29. Ella es hija de Miguel e Ileana —Ili Medina, quien igual se trajo de Sudamérica sabores— y tiene una hermana: Carolina, que estudia Diseño Gráfico, igual en la Marista.
Ileana Paulina combinó los estudios con el trabajo; durante su formación académica hizo prácticas en un rancho, laboró en una escuela, en la Procuraduría Agraria, fue parte del equipo de administración de la empresa familiar y realizó un proyecto ecoturístico.
Está consciente que ahora se enfrenta a un nuevo escenario, a un mercado competitivo y complejo; sin embargo, se va con confianza, sabe que tiene las herramientas necesarias para enfrentar cualquier reto. Desea, en un futuro, especializarse, aunque esa no es su prioridad en este momento. Sabe que a corto plazo tendrá que convencer a sus clientes de que el cuidado al medio ambiente y la generación de riqueza no están peleados, que es posible hacer negocios respetando a la naturaleza.
«Puede, debe existir un equilibrio, una armonía», sentencia esta recién graduada licenciada en Administración de Recursos Naturales de la Universidad Marista de Mérida.





