UNIVERSIDAD MARISTA DE MÉRIDA A.C.

Tecnología Marista, en proyecto acuícola de vanguardia para el cultivo de tilapia en Yucatán

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El Diario de Yucatán publicó el domingo 11 de julio en su sección Imagen, el proyecto acuícola de recursos y tecnología de avanzada, desarrollado en la granja Kay Lu'um que muestra, de nuevo, las bondades de la acuacultura.

En el entronque Baca-Yaxkukul, poco después de la hacienda Kankabchén, se encuentra el complejo acuícola Kay Lu’um (Tierra de peces o pez de tierra), donde el cultivo de tilapia se realiza con ayuda de modernos equipos computarizados y avanzadas investigaciones a cargo de especialistas de la Universidad Marista de Mérida .

Según se informa en un boletín, el proyecto frena la extracción indiscriminada del agua y reduce en forma considerable la contaminación.
 
Kay Lu’um es una sociedad de producción rural que se puso en la mira del Fideicomiso de Riesgo Compartido, la agencia promotora de agronegocios de la Sagarpa, que inyectó una inversión de $3.750,000 en la apuesta por una nueva era de la producción de tilapia en Yucatán.

Tecnología biofloc, con el apoyo de investigadores de la Universidad Marista, encabezados por la doctora Mariel Gulllian Klanian, esa granja estrena el uso de la tecnología “biofloc”, que consiste, en términos generales, en un sistema con cero recarga de agua combinada por un tipo de alimentación, lo que garantiza altos índices de eficiencia y productividad y reduce al mínimo la extracción del manto freático y la contaminación por aguas negras.

Roberto González Cano, socio y portavoz de Kay Lu’um, invitó al gerente regional de Firco, Javier Pérez Ayuso, y al presidente de la Fundación Produce Yucatán, Pedro Cabrera Quijano, para que constataran los avances en la aplicación de las nuevas tecnologías.

El anfitrión recordó que en China y Estados Unidos hay una gran inversión en granjas de tilapia, especie considerada como “alimento del futuro”, ya que su alimentación es inferior al de otros peces, se adapta rápidamente al cautiverio en las granjas, es muy versátil y produce buenos filetes.

“En Yucatán, en años recientes, se apostó por las granjas de tilapia. Ese proyecto tuvo buena aceptación en la zona rural, pero los estanques poco a poco se fueron abandonando por falta de asistencia técnica permanente, capital de trabajo, problemas con la energía eléctrica y con los sistemas de bombeo”, explicó González Cano.

En ese entorno floreció, hace seis años, Kay Lu’um. Se dedicó inicialmente a la producción de los alevines de tilapias en un estanque de 650 metros cuadrados de diámetro y un metro de profundidad. Las crías luego pasaban a una zona con 18 estanques de diferentes tamaños, para luego ofertar al mercado alevines de uno, veinte y cincuenta gramos.

La segunda etapa de la granja se inició con la unión estratégica con investigadores de la Universidad Marista. La casa de estudios puso sus conocimientos y Kay Lu’um sus instalaciones, para la prueba y desarrollo de nuevas tecnologías- “El resultado es, hasta ahora, el éxito del sistema biofloc, que consiste en cero recarga de agua en los estanques.

Ese sistema reduce la extracción del manto freático y, por consiguiente, el alto costo de producción, pero lo más importante es que disminuye la contaminación por aguas”, dice la doctora Guillian.

“Esta granja prácticamente tiene completa su línea de valor, pues cuenta con su laboratorio de producción de alevines, su propia planta productora de alimento para las tilapias y su centro de reproducción y engorda. Sin embargo, aún necesita dos o tres líneas de investigación para completar un paquete tecnológico que se pueda aplicar a otros productores”, indicó.

Al respecto, Cabrera Quijano ofreció el apoyo de la Fundación Produce para continuar con el diseño de un paquete tecnológico pues, recalcó, la acuacultura es fundamental para el desarrollo socioeconómico local y, modelos como Kay Lu’um frenan la extracción masiva de especies marinas, el desequilibrio ecológico y la contaminación. Dirección  de Comunicación y Promoción.

 
 

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