El Padre Courveille, uno de los presentes en la promesa de Fourvière, describe así el acontecimiento:
Éramos unos 12. Hablábamos siempre que podíamos de la Sociedad de María. Eso duró hasta 1816 en que fuimos juntos a Fourvière para consagrarnos a la Santísima Virgen. Yo celebré la santa misa. Todos los demás comulgaron de mis manos, tanto los sacerdotes como los que no lo eran (OM 718).
El deseo de los jóvenes sacerdotes se convirtió en realidad de diferentes maneras, y hoy existen 4 ramas de la Familia Marista: Padres Maristas, hermanas Maristas, hermanos maristas y hermanas maristas misioneras. Se pone de relieve el compromiso de muchos laicos que desean vivir el carisma marista; es la familia carismática marista.
Para los maristas de Champagnat, hermanos y laicos, seguidores de Marcelino Champagnat, sacerdote de la Sociedad de María, que apenas seis meses después, fundó el Instituto de los Hermanos Maristas, esta fecha marca el final del año Fourvière, el segundo de los tres de preparación para el Bicentenario del Instituto. Durante ese año nos centramos en el espíritu de familia, unidos para la misión. Los orígenes de la Sociedad de María nos recuerdan que religiosos y laicos estamos integrados en la misión y somos llamados a ofrecer el rostro mariano de la iglesia con nuestra forma especial de ser y de construir iglesia.
El próximo sábado, día 23, representantes de toda la Familia Marista, reunidos en Lyon celebrarán este aniversario. También estarán presentes los participantes en el encuentro Internacional de jóvenes de las cuatro Congregaciones maristas.





