La alumna con mejor promedio de la licenciatura en Psicología de esta generación es María Teresa Peniche Palma. Ella concluyó su formación universitaria con un promedio de 97.5. Está afinando los últimos detalles de su tesis, que se titula «La influencia de los padres de familia en la elección de carrera». Este trabajo de investigación lo realiza con su compañera Georgina Tejero Sauma.
«Es un trabajo de corte cualitativo», explica. En su caso particular, en ella sí influyeron sus padres, José Luis y María Angélica. «Mi papá es marista de toda la vida».
María Teresa tiene dos hermanas: María Angélica y Mariana; las dos estudian en la Universidad Marista, en la Escuela de Derecho. Para ella, la carrera superó sus expectativas. «Creo que salgo muy bien preparada, en todos los aspectos». Para ella, a lo largo de la licenciatura se vieron todas las ramas de Psicología, y de manera profunda, «no sólo un pincelazo». Actualmente, María Teresa trabaja en Gymboree, en el área de estimulación temprana, algo que va muy acorde con su objetivo de estudiar una maestría en Psicología Clínica Infantil.
¿Qué es lo que diferencia a un psicólogo marista?, le preguntamos. «Su espíritu de servicio. Aquí te inculcan el ser para servir. No sólo es importante el saber, sino el cómo utilizamos esos conocimientos, con ética y honestidad», señala. María Teresa extrañará el ambiente de familia y el cálido trato de sus maestros en esta nueva etapa que comienza.





