Compromiso con Yucatán y con la Universidad Marista
“Es un orgullo representar Yucatán”, considera Katya Saucedo Crespi. “Para mí es un honor que gracias a mis logros volteen a ver a nuestro Estado”. Los triunfos de esta alumna del octavo semestre de la licenciatura de Derecho, efectivamente, han puesto en alto el deporte yucateco.
Katya obtuvo, en las dos universiadas pasadas, medallas de bronce; este sábado peleará, literalmente, su pase a la próxima competencia universitaria, que se realizará en Nuevo León.
La joven practica tae kwon do, y se reporta lista, al cien por ciento, en la víspera de los combates de la Universiada Regional. El año pasado, cuando obtuvo el tercer sitio, la próxima abogada estaba lesionada. En esta ocasión, se encuentra en mejores condiciones físicas, lo que le da seguridad y confianza. Además, la preceden sus últimos triunfos, en el Panamericano y en el Torneo de Cintas Negras, que se realizaron, ambos, en Querétaro.
Katya estudia en la Universidad Marista de Mérida, que en esta ocasión es la anfitriona de la Universiada. Ella y varios deportistas más de esta casa de estudios competirán este fin de semana por su pase a la competencia nacional, que se realizará del 19 de abril al 4 de mayo.
Entre ellas se encuentra Izamary Esquivel Bobadilla, Sofía Aguiñaga Maranco y Luisa Rejón Pacheco.
Hasta el momento, más de setenta jóvenes maristas ya obtuvieron su boleto a Nuevo León; el fin de semana pasado, en la primera etapa de la Universiada Regional, ganaron en las disciplinas de fútbol asociación varonil y femenil, básquetbol femenil y voleibol femenil, ajedrez y tiro con arco.
Como Katya, Izamary ya tiene experiencia en Universiadas Nacionales: ha participado en dos, y en ambas ha llegado a las finales. Ella estudia en el quinto semestre de la licenciatura en Nutrición en la Universidad Marista, y practica, desde que tenía tres años, gimnasia.
La disciplina por la que representará a su institución y a Yucatán es la de gimnasia aeróbica, a la que le dedica, “por lo menos”, doce horas a la semana; “sin contar el tiempo en el que doy clases”, especifica. ¿Das clases de…? “Gimnasia aérobica”, contesta.
El equipo de gimnasia de la Universidad Marista de Mérida está integrado por Izamary y otras seis chicas. Todas ellas tienen en la mente no sólo pasar a la final sino traer una medalla para la institución y el Estado. «Es un orgullo representar, como deportista, a la Universidad y a Yucatán. Un orgullo, pero también una gran responsabilidad».
Si en su juventud Katya e Izamary ya son veteranas en este tipo de justas deportivas, Sofía y Luisa, podría asegurarse, son las novatas. Y, sin embargo, no se atisba nerviosismo alguno en la primera, que participa en torneos nacionales desde que tenía diez años. Ella es tenista, y hoy día tiene 19 años; es alumna de la carrera de Fisioterapia y Rehabilitación. Siempre ha estado entre las dieciséis tenistas más destacadas del país, como lo ha demostrado, también, en las diez olimpiadas nacionales en la que ha participado. Una novata curtida en el pasto y en la arcilla.
Luisa, por su parte, mide un metro con sesenta y seis centímetros, pero es capaz de brincar un metro con sesenta y ocho; ese es su récord personal. Ella representará a la Universidad Marista de Mérida en atletismo, específicamente en las disciplinas de salto de altura, relevos y salto triple, en donde intentará batir su propia marca, de 11.70 metros, casi el largo de un autobús, o seis gigantones de uno noventa y dos acostados en fila.
Luisa estudia el segundo semestre de Mercadotecnia, y en caso de clasificar el sábado, la de Nuevo León será su primera universiada nacional. Sin embargo, esta joven de dieciocho años ya representó al estado en siete ocasiones, en las olimpiadas, donde incluso ya obtuvo tres medallas.





