«Locos por los libros». Ese fue el título de la conversación que mantuvieron psicólogas de la Universidad Marista de Mérida en el último día de actividades de la Feria Internacional del Libro del Estado de Yucatán, que se realizó en el Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI.
«Y entiéndase locura no como un término peyorativo», especificó Verónica Boeta Madera, directora de la Escuela de Psicología, «sino con la connotación que hace referencia a alguien que siente un gran deseo, interés, o entusiasmo hacia algo o alguien…».
«Y es que pensamos que la lectura es una necesidad inherente a la naturaleza humana, un deseo natural del hombre que contribuye a construir su humanidad, una pasión… Por eso la idea de ‹locura› por los libros», explicó la profesional, quien participó en la mesa pánel acompañada de Ailín May Díaz, Cecilia Buenfil López y Rosa Isabel Castillo Carvajal.
Verónica Boeta abordó la función de los libros como fuente para el desarrollo de la metacognición y los procesos mentales superiores, como son el pensamiento y la consciencia de uno mismo.
«El pensamiento, y más aún, el pensar sobre nuestro pensamiento, habilidad que se denomina metacognición, es una capacidad exclusivamente humana. Ningún otro ser vivo, al menos dentro de lo que la ciencia nos ha permitido averiguar hoy día, tiene la posibilidad de ser consciente sobre su existencia y sobre su misma conciencia. Por ello, la lectura y la escritura son recurso para acceder a este proceso de pensamiento complejo que es la metacognición», señaló.
Por su parte, Ailín May, coordinadora académica de la Escuela de Psicología, habló de lo que se transmite transgeneracionalmente en los libros de cada cultura, situaciones no elaboradas y que las obras literarias ayudan a repetirlas. «Cada repetición», aseguró, «construye la realidad de cada quien».
Asimismo, disertó de la función de traducción de las emociones por medio de las palabras en la lectura y la metabolización de lo que no tiene palabras para el desarrollo del aparato mental.
Cecilia Buenfil explicó la función de la lectura en las personas con discapacidad intelectual, y recogió experiencias de los alumnos de Construyendo Puentes, programa de la Universidad Marista bajo su coordinación.
«A través de la lectura de un texto se van construyendo significados, los cuales nos van haciendo parte de la historia de la humanidad independientemente de capacidades que tengamos», señaló Cecilia. «La lectura es nuestro gran compañero de vida, independientemente de las circunstancias que estemos atravesando, el lugar donde estemos viviendo o el libro que hayamos escogido».
«En otras palabras», concluyó, «y citando a una chica con discapacidad cuando platicamos sobre este tema: ‹Me gusta platicar con las personas que viven adentro del libro›».
Rosa Isabel Castillo, psicóloga clínica infantil, psicoterapeuta y profesora de la Universidad Marista de Mérida, se enfocó en la identidad y en su conformación, así como el descubrimiento propio a través de la lectura.
Mencionó de manera específica dos obras: «El día que Nietzsche lloró», de Irvin D. Yalom, y «Mr Gwyn», de Alessandro Baricco. El primero propone una nueva historia del nacimiento del psicoanálisis, tan maquiavélica y divertida como intensa, mientras que el segundo describe el conflicto existencial del un escritor que se niega a escribir.





