UNIVERSIDAD MARISTA DE MÉRIDA A.C.

Jaque mate en la Universidad Marista

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Uno de los mejores periodistas que escriben en castellano, el español Enric González, aseguró que uno de los mejores libros que leyó en 2013 fue “Ajedrez y ciencia, pasiones mezcladas”, de Leontxo García (Editorial Crítica). Enric asegura que “no hace falta ser aficionado al ajedrez para disfrutar con este libro, un pequeño prodigio de erudición y amenidad”.

Precisamente Leontxo visitó la Universidad Marista de Mérida en los últimos días del año. En el salón de usos múltiples “Dr. Jorge Muñoz Rubio”, ante el Consejo Académico Ampliado, encabezado por el rector, Miguel Ángel Baquedano Pérez, impartió la plática “El ajedrez enseña a pensar y es muy divertido”. 


Leontxo García visitó Mérida en el marco del torneo —de ajedrez, claro— Carlos Torre Repetto, al que asiste todos los años. Este periodista vasco, según su biografía, llegó al ajedrez relativamente tarde: aprendió a jugar en el colegio, cuando tenía 13 años, pero no fue hasta los diecisiete cuando comenzó a jugar en serio.


En 1975, con 19 años de edad, se convirtió en campeón absoluto de Guipúzcoa y seis años más tarde, en 1981, consiguió el título de Maestro FIDE. Más tarde logró dos normas de Maestro Internacional y todo apuntaba en que se consagraría a jugar ajedrez cuando recibió la propuesta, en 1983, del diario Deia de ser enviado especial en los duelos Kaspárov-Korchnói y Smyslov-Ribli (Londres). Fue entonces cuando descubrió que su vocación por el periodismo era aún más fuerte que la de jugador y poco después dejó de participar en competiciones de ajedrez.


De Deia Leontxo pasó a la Agencia France Presse, la Agencia EFE y La Gaceta del Norte; después trabajó para la Cadena SER y, finalmente, para El País —en 1985 fue enviado especial durante dos meses y medio para el segundo duelo Kaspárov-Kárpov, en Moscú y ahora tiene una columna diaria en este periódico— y Radio Nacional de España (1986).



Herramienta didáctica
En la Universidad Marista, Leontxo —“un evangelizador del ajedrez”— hizo énfasis en las bondades de practicar este deporte-ciencia, enfocándose en las ventajas que se adquieren en la educación y en la salud. Por medio de diversos estudios científicos, demostró que los alumnos ajedrecistas obtienen mejores resultados en las aulas.


En el aspecto de la salud, Leontxo señaló que hay indicios sólidos para afirmar que la práctica frecuente del ajedrez demora el envejecimiento cerebral; y que, por tanto, podría ser útil para prevenir o retrasar el Alzheimer.


Durante su plática, el periodista señaló que sigue muy de cerca la carrera ajndrecística de uno de los estudiantes de la Universidad Marista de Mérida, Luis “Chacho” Ibarra Chami, de la Escuela de Derecho. En corto, señaló que es uno de los dos mejores jugadores yucatecos de la actualidad. El otro es León Hoyos. 

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