Hoy, el Diario de Yucatán publica la siguiente información:
Que se sienta el #Power Mexicano
Estudiantes de la Marista consideran que hay condiciones para esperar una revitalización económica con Peña Nieto.- Indispensable la aprobación de reformas.- Riesgos
Si es verdad que el verdadero motivo de los esfuerzos teóricos de la economía es el miedo al futuro, entonces nadie con más derecho que los jóvenes a analizar y discutir en torno a lo que nos espera a todos en ese mundo que ya se nos viene encima.
Por iniciativa de la Universidad Marista y Grupo Megamedia, destacados alumnos de la institución académica realizaron el foro “Power Mexicano: ¿es prometedor el futuro de nuestra economía?”, que, como revela el título, tuvo su punto de partida en el contagioso ataque de optimismo que ha llevado a muchos observadores internos y externos a vaticinar que bajo el gobierno de Peña Nieto la economía mexicana al fin alzará el vuelo y alcanzará un crecimiento vigoroso y sostenido. Los más atrevidos incluso llegan al extremo de visionar que México se convertirá en el nuevo tigre económico.
Fue una discusión a pecho descubierto, sin trincheras. Los cuatro foristas -Carolina Briceño (Contaduría), Alejandro Manero (Turismo), Gerardo Millet (Administración) y Víctor Ramos (Mercadotecnia), todos en el último semestre de sus carreras y con altísimo promedio de aprovechamiento- trataron el tema prospectivo del porvenir económico de México con audaz capacidad de anticipación, pero con prudencia, conscientes de que estos son tiempos de dificultades económicas globales y de que la volatilidad extrema de los mercados financieros podría hacer estallar los pronósticos.
Ya es hora…
¿Es justificado el optimismo? ¿Al fin llegó la hora de que el Power Mexicano deje de ser un sueño guajiro?
Sí, aunque el panorama es mucho más complejo de lo que aparenta, coincidieron los cuatro foristas, con ciertas reservas…
Después de todo, comentaron Carolina y Gerardo, la última vez que hubo tanta emoción acerca de las perspectivas económicas de México (durante el gobierno de Carlos Salinas), el país terminó en medio de la agonía de la crisis, con una fuerte devaluación y una recesión severa.
Cierto, no hay que lanzar las campanas al vuelo, pero no es ridícula la idea de un futuro mejor, México tiene todos los recursos, puntualizaron Víctor y Alejandro.
Entre los factores que explican esta corriente de entusiasmo, los foristas destacaron la llegada de una nueva administración federal, la imagen de eficiencia que dejaron los primeros 100 días de Peña Nieto, el ánimo reformista que se percibe en los principales partidos políticos y el debilitamiento de la zona euro y de algunas economías emergentes. Gerardo observó que incluso los medios de comunicación han influido con un cambio de discurso, en el que la economía ha desplazado como foco de atención a la guerra contra el narco.
Alejandro habló también de la hábil gestión económica de los últimos dos sexenios, que produjo una inflación y tasas de interés en mínimos históricos. “Los resultados han sido un récord en reservas internacionales, modestos niveles de deuda pública y una economía estable, que avanza”, señaló.
El factor chino
Para Carolina, un factor externo que juega a favor del país es el encarecimiento de la mano de obra en China. “Los altos costos de transporte y los salarios cada vez mayores en Asia hacen que México sea una base de fabricación y exportación más atractiva, obligan al inversionista extranjero a voltear los ojos hacia nosotros”, dijo.
Sin embargo, coincidieron todos, pese a que están sentadas las bases macroeconómicas para el crecimiento de los principales indicadores económicos y de desarrollo, las prospectivas serán determinadas por catalizadores -principalmente la aprobación e implementación de las reformas estructurales- que podrían robustecer nuestra economía y favorecer el bienestar de un mayor segmento de la población no sólo para el corto, sino para el mediano plazo. El Primer Mundo nos espera, pero el camino hasta allí está sembrado de minas.- Mario S. Durán Yabur.
Peligros en el viaje al Primer Mundo
De nada sirve el crecimiento sin desarrollo social
Los cuatro estudiantes de la Universidad Marista que debatieron en el foro Power Mexicano: ¿es prometedor el futuro de nuestra economía? respondieron afirmativamente la pregunta eje del encuentro.
En coincidencia con expertos internos y externos, esperan una revitalización económica bajo el gobierno de Peña Nieto, aunque condicionada al cumplimiento de tareas inmensas, como la aprobación de reformas estructurales, y la eliminación de los obstáculos que históricamente nos han impedido dejar de ser el país del ya merito.
Las reformas, dicen Carolina Briceño, Alejandro Manero, Gerardo Millet y Víctor Ramos -estudiantes de Contaduría, Turismo, Administración y Mercadotecnia, respectivamente-, son indispensables si se quiere fomentar el desarrollo de sectores claves y crear un ambiente sano para una inversión mucho más amplia en toda la economía nacional.
Sacarlas adelante propiciará más competencia en los sectores energético y de telecomunicaciones y sacudirá los ineficientes sistemas educativo y fiscal.
Pero en este tránsito al Primer Mundo, como un héroe mitológico, México debe vencer monstruos eternos: corrupción, inseguridad, baja recaudación tributaria, falta de libre competencia, falta de competitividad, etc. Además, agregan, existe el riesgo de que la aprobación de las reformas sea usada por la oposición como arma de chantaje político.
Con todo, incluso si el país consigue un ritmo de crecimiento sostenido y vigoroso, la tarea no estará hecha, porque “el crecimiento económico no es un fin en sí mismo”, advirtió Víctor. “Desarrollo económico no es sinónimo de desarrollo social”.
Entonces, el gran desafío del país para transformarse en una potencia es elevar la calidad de vida de sus ciudadanos.
El verdadero progreso pasa por poner en marcha un sistema económico más humano y más justo, señalaron los cuatro, que para cerrar respondieron preguntas del auditorio, formando por más de 20 estudiantes, que fueron invitados al debate.- Mario S. Durán Yabur.





