UNIVERSIDAD MARISTA DE MÉRIDA A.C.

No importa la edad para volver a la escuela

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Se gradúa la X Generación del Diplomado para adultos mayores-

La Universidad Marista de Mérida es un espacio abierto para todos. Como muestra está el Diplomado en Formación Humana Integral, diseñado especialmente para adultos mayores y, del cual han egresado 225 alumnos desde su creación en 2007.
 


Y recientemente, el pasado 22 de noviembre, después de dos años de estudiar, convivir y sobre todo, de crecer día a día como personas, se graduó en esta casa de estudios la X Generación integrada por 20 alumnos, donde el de mayor edad rebasa los 90 años.

Para Adriana Vargas Santana, alumna marista de la licenciatura en Administración Turística e hija de Andrea Santana y Cuevas (una de las graduadas), los alumnos y alumnas de este Diplomado “cambian la mecedora por los salones de la Universidad; las horas de anécdotas a sus nietos, por cinco horas a la semana de aprender y convivir”.

Más que la adquisición de conocimientos, María de los Ángeles Bravo Bolaños, coordinadora del Di-plomado, destaca los notorios y positivos cambios que han mostrado los integrantes de cada generación al concluir sus estudios.

“Hemos tenido alumnos que ingresan muy deprimidos al programa pero que luego ya no quieren dejar de tomar clases. Es evidente el cambio de actitud que tienen hacia el mundo y la vida, les regresan las ganas de vivir, hacen nuevas y verdaderas amistades, se ayudan entre ellos mismos, intercambian expe-riencias, se olvidan de sus malestares físicos, se sienten útiles y sobre todo, mejoran la comunicación con sus familiares. También rompen el mito de que ya ni leo porque no se me queda nada”, señaló.

Bravo Bolaños comentó que incluso son los alumnos predilectos de varios maestros de la Universidad puesto que los consideran los más puntuales, participativos, muy atentos, no faltan y no se conforman, simpre quieren saber más. “Sus nietos nos dicen que ahora tienen abuelos cibernéticos porque ya usan internet y les presumen su credencial como estudiantes maristas”, agregó.

Por su parte, Raúl Diego Rivera, Director de Extensión Universitaria, explicó que parte del éxito del programa está en la convivencia de los adultos mayores con los jóvenes universitarios con quienes comparten espacios y los diversos eventos académicos y culturales que organiza la Universidad.

“Los jóvenes les muestran respeto, tolerancia y son solidarios al brindarles apoyo cuando lo necesitan”, indicó.

Diego Rivera relató que la primera generación, al concluir sus estudios, expresó su deseeo de permane-cer en la Universidad, “ya nos trajeron, ahora no nos queremos ir”, les dijeron, lo que motivó la apertura del Club Marista de la Tercera Edad, dirigido a egresados.

Remarcó que el Diplomado es un programa académico que aunque no incluye exámenes sí tienen que leer, participar, investigar y cubrir el 70% de asistencia para su permanencia en el programa. Como trabajo final, realizan una Autiobiografía que implica el auto análisis personal de cada alumno así como un Proyecto de vida por escrito.

“Después de tantos años de toda su dedicación (a los demás)…ha llegado el momento de que ustedes también se dediquen tiempo para vivir sus propias vidas plenamente”, expresó con emoción a los recién graduados Adriana Vargas el pasado 22 de noviembre.

La graduación de la X Generación se realizó en el Salón Dr. Jorge Muñoz Rubio de la Universidad, y constó de una emotiva Celebración Eucarística oficiada por el Obispo Auxiliar de Yucatán, Monseñor José Rafael Palma Capetillo, quien a pesar de sus múltiples deberes acudió por petición de su hermana María Angélica, una de las recién egresadas. Posteriormente se realizó la Ceremonia Académica que incluyó mensajes del Rector de la Universidad , M.I. Miguel Baquedano Pérez y de la alumna Ligia Muñoz Patrón así como el testimonio de diversos familiares de los graduados. Para finalizar, los alum-nos presentaron un divertido programa musical en donde interpretaron y actuaron melodías de Francis-co Gabilondo Soler, Cri-Cri.

“Muchas gracias a todos ustedes por darnos el ejemplo de que no importa la edad para volver a la escuela y aprender cosas nuevas, que la edad no es una cuestión de números, sino de espíritu”, concluyó Adriana Vargas en su testimonio.

Los graduados son: Adda R. Denis Ceballos, Addy A. Cárdenas López, Ana D. Muñoz Bojórquez, Ana E. Romellón Centurión, Ana R. Palomeque Cetina, Andre del S. Santana Cuevas, Daniel Albertos Bertomeu, Elsa B. Erosa Burgos, Evelyn Palacios Franco, G. Manuela de Jesús Ortiz Valencia, Gilda M. Erosa Burgos, Gloria M. Esquivel Patrón, Ligia del Socorro Martínez Novelo, María A. Palma Capetillo, María de la Paz de los Cobos Ruiz Cabañas, Ma. Dolores Pérez Dizy, Mario Delgado Castañeda, Mercedes Cervera Sánchez.
 

Requisitos y datos del Diplomado

-Pueden inscribirse a partir de los 50 años de edad.
-Los alumnos deben valerse por sí mismos.
-Duración: Dos años (Cuatro niveles, dos veces a la semana).
-Maestros especializados.
-Precio: $1,700 por nivel (incluye material, clases y servicio de coffe break, salones de primera y esta-cionamiento con cajones especiales).
Entre las materias que se imparten están: Historia del Arte, Internet y correo electrónico, Alimentación saludable, Tai chi, Manejo de la depresión y el estrés, entre otras. Además pueden asistir a los cursos sabatinos de Arteterapia, Cómputo e internet, entre otros.

Para más información comunicarse al teléfono 942-97-00, con María de los Ángeles o con Raúl Diego Rivera, director de Extensión Universitaria.
 

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