Nota tomada del Diario de Yucatán sobre la vista del Superior Provincial de los Maristas de México Occidental-
Un gran reto es consolidar la vivencia de la espiritualidad marista por parte de todos los miembros de la comunidad educativa y comprometerse cada vez más con el medio social, especialmente con los más necesitados, así lo expresa el hermano Eduardo Navarro de la Torre, superior provincial de los Maristas de México Occidental.
Como parte de su itinerario, el hermano marista visitó anteayer la Universidad Marista; ayer el Colegio Montejo. Hoy estará en el Centro Universitario Montejo.
Mañana jueves visitará la escuela Joaquín Peón y el Centro Social de la colonia Emiliano Zapata Sur.
El religioso comenta que Mérida se distingue porque el espíritu marista siempre se ha vivido por toda la comunidad con un gran espíritu.
"Quienes participan de nuestra obra se puede decir que sienten muy vivo todo lo marista", añade.
"Es muy hermoso ver como se vive lo marista en Yucatán", agrega.
"'Buenos cristianos, buenos ciudadanos' es el lema con el que intentamos formar, es en breve síntesis nuestro ideal formativo, el mismo en todos los colegios desde la época de nuestro fundador san Marcelino Champagnat", recuerda.
Al referirse al panorama de las vocaciones, el religioso expresa que no sólo en Yucatán, sino en todo el mundo hoy día no siempre se dan las condiciones sociales y personales para captar el ideal de vida que es la vocación a la consagración marista.
"Siempre queremos tener más consagrados, pero como que en este momento pareciera que es la época donde las vocaciones laicales de toda la Iglesia están emergiendo con mucha fuerza. A nivel de la vida marista, los laicos están tomando más conciencia y protagonismo de la vida y la misión maristas", dice.
"Los mismos laicos desde su propia condición de casados o simplemente sin votos religiosos están asumiendo los compromisos maristas como propios y viviéndolos desde su condición personal".
El superior recuerda que Mérida es una de las cunas de la vida y las obras maristas en México.
Del Colegio Montejo, en particular, señala que es una escuela con una tradición muy grande, tanto para la provincia marista en su conjunto, como para la misma sociedad yucateca.
"Cada día se renueva no sólo en lo físico, sino también en su capacitación educativa y apostólica", apunta.- Claudia Sierra Medina
El hermano Eduardo Navarro visitó el Museo del Hambre, en el Colegio Montejo.
Exposición
El museo itinerante estará en el colegio hasta pasado mañana viernes, como parte de la Campaña de Solidaridad Alimentaria Marista, con la que se trabaja en este curso en las instituciones educativas. El museo estará posteriormente en el CUM, colegio Joaquín Peón Aznar y la Universidad Marista.
Reflexión
El superior comenta que el Museo del Hambre es una acción que han tomado para que los alumnos tengan conciencia de esta condición y puedan comprometerse en el esfuerzo solidario para que este tipo de situaciones terminen.





