UNIVERSIDAD MARISTA DE MÉRIDA A.C.

Joselyn Guadalupe Romero Martín : Embajadora del espíritu de servicio marista

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Joselyn Guadalupe Romero Martín es una destacada basquetbolista; formó parte de la quinteta que representó a la Universidad Marista de Mérida en competencias locales, regionales y nacionales. Asistió, entre otros campeonatos, al Codemaru y a la Universiada. Sin embargo, sufrió una lesión en la rodilla e, irónicamente, se encuentra en rehabilitación. 

Irónicamente, porque ella se acaba de graduar de la licenciatura en Fisioterapia y Rehabilitación, con el mejor promedio de su generación. Esta situación le provoca una sonrisa, sin embargo, como paciente con amplios conocimientos sobre el tratamiento que recibe, está segura que pronto sanará y regresará a las canchas de básquet.

Joselyn Guadalupe es hija de Élmer Romero Vergara y Reina Martín Arceo; tiene dos hermanos, menores: Daniela, que estudia para ser profesora, y Élmer Daniel, que está saliendo de preparatoria. En entrevista, la destacada egresada asegura que le gustaría titularse con tesis, pero aún le hace falta un año de formación en esta etapa: el servicio social.

Ella eligió esta profesión porque es una carrera «muy humana», en donde se ayuda a las personas. Así lo imaginó y así lo ha vivido, principalmente en las prácticas realizadas durante su carrera en el Centro Marista de Desarrrollo (Cemade), en la colonia Emiliano Zapata Sur II. Ahí conoció de cerca el dolor… Y también la gratitud.

Joselyn Guadalupe considera que Fisioterapia y Rehabilitación es una carrera joven, pero con mucho futuro, ya que hay mucha demanda por los servicios de estos profesionales. Por ejemplo, señala, Yucatán es el estado del país con mayor número de discapacidad provocada por parálisis cerebral infantil. Esto le asegura a ella y a sus colegas mucho trabajo, pero igual una gran responsabilidad.

Eligió a la Escuela de Ciencias de la Salud de la Universidad Marista por su plan de estudios, su lema «Ser para servir» y su vocación solidaria. «Nos involucramos en actividades que tienen como fin ayudar a los demás, hacer que nuestra comunidad mejore», asegura. «No sólo en materias como Humanidades u optativas, sino también en la práctica…».

Joselyn Guadalupe, al igual que sus compañeros, realizó rotaciones en diversos hospitales e instituciones de salud, como el O’Horán, el Issste, la Cruz Roja, la Clínica Mérida, el CRIT… En todos esos sitios, destacó. Los encargados de recibir a los alumnos de esta casa de estudios y de otras coinciden que los estudiantes maristas sobresalen por su espíritu de servicio. «Son más sensibles, más humanos», definen.

La egresada nos dice que la carrera ha cumplido con todas sus expectativas, y que las experiencias que ha tenido dentro y fuera de la Universidad Marista la han enriquecido como profesional y como persona. Sin embargo, está consciente que aún le queda un largo camino pro recorrer… Ser mejor se lo debe a ella y a los demás. 

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