UNIVERSIDAD MARISTA DE MÉRIDA A.C.

Abraham José Pérez Manrique, orgullosamente a contracorriente

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De pequeño, él quería ser maestro; lo tenía claro. Sin embargo, la vida le dio varias lecciones, muchas de ellas dolorosas. A su padre, lo despidieron de su trabajo, injustamente. Y fue precisamente de esta dura experiencia lo que lo llevó a plantearse lo que quería ser. 

Abraham José Pérez Manrique se acaba de graduar de la licenciatura en Derecho de la Universidad Marista de Mérida; fue el mejor promedio de su generación. Y no sólo tiene claro qué va a hacer como profesional, sino también como persona. Así lo expresó en la ceremonia académica en la que él y sus compañeros celebraron este logro en su camino.

«Somos personas que el día de mañana, y muchos desde ahora, tendremos en nuestras manos la capacidad de injerir en la vida de los demás, ya sea creando, interpretando y aplicando las normas jurídicas», le recordó a sus colegas. «Busquemos siempre la verdad, no sólo aquella que es comprobable con la norma, sino la verdad real, la que es en beneficio de la sociedad y busca su desarrollo».

«Veamos en el otro», invitó Abraham José, «no un signo de pesos o un instrumento comercial, sino a una persona digna de ser servida: Hagamos norma de vida el lema de nuestra universidad: Ser para servir».

El recién egresado marista nació en Peto, y es hijo de José Oswaldo Pérez Gasca y Teresita de Jesús Manrique Romero. Tiene cuatro hermanos: Daniel Jesús, Adriana María, Lilia Guadalupe y María José. Abraham José trabaja desde el primer año de la carrera. Complementó la teoría de las aulas con la práctica en el despacho del abogado José Antonio Castellanos Gual, donde conoció diversas ramas del Derecho.

Ahí, «aprendió de todo», recuadra. Asistió a juzgados civiles y penales, a la junta de conciliación y arbitraje, a los tribunales fiscales y colegiados… Además de trabajar en la notaría 78, a cargo del abogado Castellanos, quien le impartió en la Universidad Marista las materias de Derecho Fundamental y Amparo.

Acaba de terminar, pero ya tiene amplia experiencia. «Hace cinco años», recordó en la ceremonia académica, «al iniciar esta aventura en la licenciatura, muchos eran los motivadores, muchos nuestros miedos, muchas nuestras expectativas». Las expectativas, ahora, se multiplicaron y los miedos, desaparecieron. Tan ausentes, que Abraham José se embarca ahora en una nueva aventura: la de independizarse y abrir, con varios de sus compañeros, un despacho propio.

En éste, este destacado egresado, ofrecerá sus servicios de asesoría legar en el área familiar, mercantil y laboral. «Hoy tenemos una identidad como universitarios marista de Mérida; desde esa identidad, busquemos transformar nuestro entorno», dijo en la graduación. Y lo sostiene. Cree que como licenciado en Derecho egresado de la Marista —«una escuela católica, con principios y valores…»— tiene ante sí grandes retos, como el de buscar la justicia para los que menos tienen y que la corrupción del sistema «no determine nunca mi actuar».

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