El Maestro
Querido lector, ¿en algún momento te has preguntado, quién es tu Maestro?
Me gustaría comenzar haciendo referencia a lo que la Real Academia de la Lengua Española, nos describe como definición de “Maestro” y desde 23 puntos de vista y definiciones y desde diferentes ámbitos de la vida, entre los cuales podemos mencionar: 1) Maestro; como aquella persona que enseña una ciencia, arte u oficio; 2) aquel Maestro compositor de música; 3) también un hombre que tiene un grado de filosofía mayor, conferido por una universidad, por otro lado también es Maestro un 4) integrante de la marina con alto grado dentro de una embarcación; o el más común, 5)aquella persona que ha cursado con éxito un posgrado.
Lo anterior lo sabemos desde los 4 años que comenzamos nuestro caminar por las aulas de estudio, poco a poco vamos reforzando y complementado nuestra idea de Maestro siempre en el rol de la enseñanza; en éste punto me gustaría referirme al trabajo que realizan éstos conocedores de la educación, trabajo al que en gran parte debemos lo mucho o poco que como jóvenes universitarios sabemos; lo que los grandes genios del mundo y las personas más influyentes del planeta saben, defienden o valoran, se debe a los conocimientos que los Maestros escolares nos transmitieron de viva voz y a través de los libros, claro, siempre con un toque personal para lograr nuestro mejor entendimiento. Pero ahora que mencionamos los libros, estaríamos de acuerdo que los autores son eminencias en el conocimiento del área en el que se desempeñan e igualmente podríamos considerarlos maestros de su especialidad, está de más insistir en que éstos autores obtuvieron conocimiento proveniente de escuelas como mencionamos al principio, y así podríamos seguir sin terminar de describir el círculo educativo, el cual se enmarca seguramente en un sin número de talentosos Maestros de diversas áreas del saber.
Sería importante que hagamos a un lado nuestra idea sobre Maestro desde el punto de vista de la educación formal, profesión o grado de conocimiento y pensemos un poco más en las personas que tenemos más cerca de nosotros, aquellas que nos enseñaron a dar los primeros pasos, a comer y a expresarnos; aquellos que tal vez que sin tener un título universitario o sin aprobar un posgrado son verdaderos Maestros del conocimiento de valores, principios e ideales.
Ellos son quienes nos acompañan y guían por el camino de la verdad, nos levantan de nuestros tropiezos y nos inyectan ánimos para seguir; también nos alzan la voz, pero no por hablar, interrumpir en clase o no pasar un examen; si no por tener la preocupación latente de que seamos mejores personas, ¿no te gustaría tener un Maestro que te pase las respuestas a tus preguntas de la vida?, no pierdas más tiempo, a tu lado tienes a los verdaderos Maestros: tus padres.
A través de ellos estamos también ligados a una caja de tesoros y conocimientos, vivencias y experiencias, que vienen cargadas de ternura y cariño para con nosotros, ellos son los nuestros abuelos quienes seguramente están ansiosos de transmitir no sólo la sabiduría que la vida les ha dado sino la alegría y el gozo de estar más cerca del verdadero Maestro, el más sabio y el original, Dios, quien es titular de la mejor materia que existe sobre la tierra, LA VIDA.
México a la deriva
Por Gerardo Millet Menéndez alumno del séptimo semestre de la licenciatura en Administración.





